Rastros (Busca por aquí cualquier entrada con palabras-clave):

jueves, 23 de febrero de 2017

Romance de un río que muere

[© A. C. G.] 


Quién habría de decir,
cuando el mundo era el verano
y era el río el paraíso
y era la vida su paso
por mi ciudad, que un buen día,
aquel curso abierto y claro,
donde nutrias y castores
eran naturales amos,
habría de dar en esto
que se arrastra derrotado:
agua turbia, lodo, espuma,
sombra de tanto arrebato,
de aquella luz transparente
de mi infancia, de aquel largo,
noble y caudaloso río
que cantara Garcilaso,
donde ayer vivían ninfas
y hoy mueren bogas y barbos.
Quién habría de decir,
cuando en sus aguas nadáramos,
que, con el paso del tiempo, 
viviera esta muerte El Tajo.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario