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martes, 31 de diciembre de 2013

Encuaderno una "Edición de amigo" siguiendo los consejos de mi padre



Mi padre, hombre mañoso y recurrente,
aprendió a encuadernar, ya jubilado.
Se construyó un telar con cuatro tablas
y dada su pericia natural
fue capaz de coser, a su manera,
pero, eso sí, con toda garantía,
libros desvencijados, boletines,
fascículos y todo cuanto fuese
susceptible de recomposición.
Sus encuadernaciones no seguían
métodos ortodoxos, pero os puedo
asegurar que todos sus trabajos
—minuciosos y firmes acabados—
aguantarán el paso de los tiempos
con el mismo tesón que las pirámides.
Él se ocupó de encuadernar mis libros
—pequeñas y cuidadas ediciones
destinadas a amigos y parientes—
y más tarde también de introducirme
en tal artesanía. Sin embargo,  
torpe con las tareas manuales,
jamás igualaré sus resultados.
Ahora que no está soy yo quien cose
cada edición de amigo. Y, al hacerlo,
lo tengo junto a mí, con la sonrisa
dibujada en los labios cuando observa
mis muchos tropezones con la aguja
o el frágil equilibrio del telar.
Es una forma más de retenerlo
mientras el tiempo extiende la distancia
que nos va separando cada día. 
Y me parece, al paso que encuaderno,
que es él quien va enlazando cuadernillos
y quien controla el filo del ingenio. 

Una vez más le estoy agradecido;
y otra vez, y otra más, lo echo de menos.

lunes, 9 de diciembre de 2013

"Pescao en adobo"

[Imagen tomada de aquí]

A la manera andaluza,
cocino pescao en adobo:
boquerón, cazón... (Lo trovo,
con permizo de la Muza.)

Medio kilo de cazón,
cucharita de comino,
otra de orégano fino,
sal, vinagre, pimentón

y de ajos, un par de dientes.
Machaco los ingredientes
y en una fuente adecuada

pongo el producto del mar
en el frigo a macerar:
tres horas o una jornada.




Debidamente adobado,
lo seco sobre un papel
de cocina, y queda aquél
predispuesto al rebozado.

Paso entonces por harina,
y en aceite bien caliente
lo frío. Sale crujiente,
y jugoso. (La cocina,

aromada.) Ya en la mesa,
será una grata sorpresa
para todo comensal.

El plato no es ningún reto.
Y quien siga el cocineto 
habrá de salir triunfal.



martes, 26 de noviembre de 2013

Un ahora inhabitable


[© A. C. G.]

Asomado a la orilla del río de mi infancia,
imagino la mar, a donde llega.
Aunque, no la imagino: la recuerdo,
pues visité Lisboa algunas veces
y puedo revivir ese paisaje
donde O Tejo —mi Tajo—
se funde con la mar. Hoy lo rescato
de algún rincón de mi memoria; viene
pergeñado de luz aguamarina,
luz atlántica, mezcla
de anaranjados, grises y celestes:
sustancia cardinal de los colores
mientras el sol se oculta.
Y detrás de esta luz —de aquella luz—,
recuerdo —o he de decir, mejor: ahora imagino
a mujeres y hombres que transitan
sin prisa por los muelles, que contemplan
esa puesta de sol que desvanece
con sigilo y aprisa los contornos.
Y, mientras tanto, aquí, las aguas bajan
sin apenas rumor: calladas, muertas;
amordazadas aguas de otro río
que supo de mi piel tantos veranos.
Aquí todo está quieto. El aire huele
a podredumbre y cieno. 
Y El Tajo es un ahora inhabitable. 

domingo, 24 de noviembre de 2013

Encadenado a ti

[Imagen tomada de aquí]

Encadenado a ti, levanto el vuelo
cada mañana al despuntar el día,
y aligerado por tu compañía
me dispongo a vivir a ras de cielo.

Predispuesto a volver a tu señuelo,
alimento de ti mi biografía;
y como el ave canta su alegría,
así yo canto mi pasión y anhelo. 

Tu cadena, que es hierro que no pesa,
me arranca del silencio y me da alas
mientras el mundo gira enloquecido.

De esta manera, preso en tu promesa
de cotidiana paz frente a las balas,
ileso y libre, amor, vuelvo a tu nido.

sábado, 23 de noviembre de 2013

La luz se calla: presentación del libro de Pedro Tenorio en la Biblioteca José Hierro, de Talavera


El próximo martes, 26, a las 19,30 h., en el salón de actos de la Biblioteca José Hierro, de Talavera de la Reina, se presentará el libro La luz se calla, del poeta Pedro Tenorio Matanzo. 

Pedro, que fue accésit del Premio Rafael Morales en 1984, con su libro Muertos para una exposición, ha publicado, además, los poemarios: De Evila (Gijón, 1991), Los castigos y las hostilidades (Segovia, 2009), y Los cuerpos y las noches (Sevilla, 2010), además de numerosos poemas y artículos en diversas revistas especializadas. 

Profesor de literatura en Institutos de Enseñanza Media hasta su reciente jubilación, ha desarrollado una importante labor didáctica, sabiendo transmitir su entusiasmo por la literatura a muchos de sus alumnos que, siguiendo su ejemplo, también dedican su esfuerzo a la escritura.  

Desde aquí invito a cuantos puedan asistir a este presentación, en la seguridad de que disfrutarán de buena poesía.



viernes, 22 de noviembre de 2013

Por juego y por pasión

[© A. C. G.]

Por juego y por pasión —a fin de cuentas
dos modos de buscar la misma cosa—,
cansado un día de pensar en prosa,
puse en verso mis íntimas tormentas.

(Yo era un adolescente con sedientas
imágenes de luz.) Mi voz ansiosa,
torpe, inconsciente, frívola o pomposa
alzaba lunasópalos y argentas.

Después la poesía, con los años,
fue un pozo donde echar los desengaños.
Y más tarde, fulgor de mi alegría.

Hoy, un arroyo caudaloso y claro
—algo que en estos tiempos suena raro— 
viene a ser para mí la Poesía.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Presentación del poemario "De vínculos y entregas", de Francisco Castaño, en Talavera

El próximo viernes, 22 de noviembre, a las 19,30 h., en el Salón de Grados de la sede universitaria de Talavera de la Reina, se presentará De vínculos y entregas, último libro del poeta Francisco Castaño; primero que publica fuera de la nómina de Hiperión. 

Una vez más tendré la suerte de acompañar al autor en la presentación de esta nueva entrega de su obra, después de hacerlo en la puesta de largo en Talavera de Primer adiós del Fauno, hace ya tres años.

De vínculos y entregas supone un nuevo paso en la producción de Francisco Castaño, quien, fiel a su estilo, con un discurso claro, meditativo y bello propone un recorrido cálido en torno al amor y la muerte, la amistad, los afectos, el paso del tiempo, la belleza o el mismo hecho creativo (para enmarcar el Arte Poética, interludio del libro, incluso para los que, como él, no somos seguidores de su querido Barça.)

Desde aquí invito a cuantos tengan la oportunidad de acudir a este acto, con el firme convencimiento de que no quedarán defraudados.

Como aperitivo, y con el debido permiso del autor, sirva uno de los poemas de este De vínculos y entregas:

AVISOS Y CAUTELAS

nothing that is worth knowing
can be taught 
                       OSCAR WILDE



Nada que valga la pena
Saberse —nada que valga—
Puede en verdad enseñarse
Y menos si es con palabras.

Por eso, aunque lo parezca,
No intento enseñarte nada
Y menos con estos versos
Que nacen de la ignorancia,
Porque sólo el no saber
Le da al pensamiento alas
(Pensamiento del que es madre,
Que no hija, la palabra.)

Apenas si son avisos
Sobre las posibles trampas
Que te acechan. Y cautelas
Para poder sortearlas.

Sólo tu saber sabrá 
Hacer de ellos enseñanza.

                                          FRANCISCO CASTAÑO



domingo, 17 de noviembre de 2013

Constelación de amor

[Mujer de espaldas - Autor desconocido (imagen tomada de la Red)]

Constelación de amor, mujer desnuda,
tu cuerpo es el lugar donde mis manos
se asombran, peregrinas; manantial
que mis labios, sedientos de tu sed,
apuran abrasados de deseo;
oasis que me acoge; laberinto
del que jamás quisiera regresar;
llama a la que volver por vez primera
cada vez que el amor nos transfigura.
Lunes de luz, silencio acompasado,
tu cuerpo es ese pan que da la vida
a este cuerpo que alienta porque lo amas;
ágora de cristal, volcán de espuma, 
sueño satén, constelación de amor.



jueves, 14 de noviembre de 2013

Ocaso

[Atardecer en Las Médulas © A. C. G.]

Sigilosamente,
la tarde declina.
Sangra el horizonte
tras viejas colinas.
Algunos vencejos
trazan garabatos
en un cielo malva.
Tocan a rebato
campanas lejanas.
La tarde declina.
Guedejas de lana
forman fugitivas
nuevos continentes
sobre el mar del cielo.
La luna comienza
su ronda sin sueño.
La noche se asoma
tras el horizonte
mientras ladra un perro
y otro le responde.
Sigilosamente,
se despide el día.
La luz de la tarde 
se hace tinta china.

martes, 12 de noviembre de 2013

Sin florituras ni arabescos


            Lo mismo que en mi vida cotidiana, cuando escribo pretendo ser yo mismo sin falsas poses ni pretensión alguna. Como cuando respiro —ajeno al ejercicio vital de mis pulmones—, escribo sin otro miramiento que la supervivencia. Por eso voy a la palabra con la conciencia libre, sin florituras ni arabescos, con más preguntas que posibles respuestas. 

domingo, 10 de noviembre de 2013

Mi padre me visita por las noches

[Con mi padre, en el patio de casa, junto a la celinda. Mayo 1964]

Mi padre me visita por las noches.
En medio de mis sueños se aparece
y charlamos de tiempos ya pasados,
de anécdotas lejanas de mi infancia,
de escenas de un ayer que así regresa.
Su voz es la de siempre, y me sonríe
con la serenidad de su mirada;
joven, como en los días del verano
que me enseñó a nadar en nuestro río.
Sin embargo, después, cuando se marcha
y yo me quedo a solas con el alba,
soy consciente de toda esa distancia
que, noche a noche, se abre entre nosotros;
del abismo de tiempo que lo aleja
hasta otra dimensión. Y como sé
que nunca habrá un espacio donde un día
nuevamente podamos abrazarnos,
le acerco y le retengo como puedo:
en mis sueños y vivo en estos versos
donde respira mientras yo respire.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Brindis por los ausentes


Brindo por los ausentes, por los que ya han partido,
por los que nos mostraron el camino a seguir.
Brindo por su memoria, por el tiempo vivido
a su lado, por cuanto supieron construir.

Brindo por su alegría y por su testimonio,
por su ejemplo preclaro y por su abnegación.
Y por el intangible e inmenso patrimonio
que nos dieron en vida con su vida y tesón.

Brindo por su optimismo y por sus buenas obras,
por su fidelidad y por su sencillez,
por su afán y su calma en tiempos de zozobras,
por mostrarnos la senda que marca la honradez.

Brindo por los ausentes, que están a nuestro lado, 
por cuanto les debemos, por cuanto nos han dado. 

sábado, 2 de noviembre de 2013

Pesadilla (sin final)


No duermo por las noches.
Me despierto de pronto entre sudores,
aguda desazón y un sueño en retirada:
imágenes vacías que no tienen
sentido y, sin embargo,
recobrado mi ser, me intranquilizan.
Sé bien que esto no es grave,
que no tiene importancia,
que es otra interferencia onírica del mundo
—por puro escepticismo,
jamás fui seguidor
de las teorías de Freud—,
pero no sé por qué,
a partir de ese instante,
no logro recobrar de nuevo el sueño,
y a vueltas en el lecho soy un zombi
hasta la madrugada.

Lo peor es que nunca
—de natural, curioso—
consigo conocer el desenlace.


Nota a pie de página: Buscando un vídeo con el que acompañar este poema, he dado por pura casualidad con el que subo, ajeno por completo al texto a ilustrar, pero que por lo que tiene de, diría, "asombroso", he querido compartir aquí. ¿Alguien diría que ese joven que toca --e incluso canta-- es Javier Krahe?

Nota 2: Tendría premio quien dijera que es Javier Krahe, ya que, como queda bien claro en el vídeo, no es Javier, sino Jorge. Despistado que es uno.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Cuando llegue el momento



Alrededor del tiempo la vida va a lo suyo;
a lo suyo va el tiempo que me lleva consigo,
y yo ando a la deriva por el tiempo y los signos
que la vida desliza en su lento camino.

De esta forma desgrano la espiga del futuro,
doy molienda al presente, recolecto el ayer.
Y en mi mirada hay rastros de rostros divididos,
de espejos y espejismos, de dudas y de fe.

Ojalá, cuando llegue el momento postrero,
mi corazón responda a la voz de la luna
con esa transparencia que guarda lo sencillo.

Ojalá que mis pasos, cuando llegue el momento,
hablen de mí lo mismo que la voz que procura 
hacerlo en estos versos que aliento y que reescribo.


jueves, 31 de octubre de 2013

Esas voces


No es posible, me digo, que esas voces
que ayer me acompañaban, las que abrían
de par en par mi corazón al viento
y dejaban en el papel en blanco
las huellas de mis dudas, se hayan ido
sin una despedida, sin más signos
que los que llegan del silencio. Nada
vienen a responder cuando las llamo,
cuando las cito en medio de la nieve,
y en la imaginación las pongo un cuerpo
tan fino como un hilo, y tan azul
como el azul del cielo en el verano.
No es posible, me digo. Y, sin embargo,
su silencio me llega por respuesta,
un humo cristalino que me ciega
la mirada, también el corazón.
No obstante, aguardo en medio del camino
a que vuelvan un día, bulliciosas;
cuando menos lo espere, cuando casi
haya olvidado su rumor, su aroma,
su tacto evanescente y caprichoso.
Será entonces, me digo, cuando vuelvan,
dóciles y precisas a mi encuentro,  
arcilla luminosa entre mis manos, 
que habrán de darlas cuerpo y transparencia.


lunes, 28 de octubre de 2013

Esto de la escritura


         Esto de la escritura resulta conveniente cuando llega el invierno y el corazón se llena de neveros, y los diarios recogen noticias de lugares donde reina la muerte porque alguien, con ella, alimenta fondos de inversión.
Resulta conveniente cuando hay dudas y uno se pierde entre el sur y el norte de la razón, cuando anochece en todos los rincones del espejo y un barco por la sangre, a la deriva, pierde al telegrafista.
Si uno ama y no es correspondido.
Pero también si su amor se levanta por encima del mundo y el amor que recibe le convierte en gigante. Igual, en estos casos, conviene la escritura.
Cuando llega el horror. Pongo por caso, cuando las noticias de todos los periódicos nos hablan de ignominias; cuando alguien se aprovecha del débil o el mendigo; cuando las golondrinas escriben telegramas diciendo que no vuelven al balcón que fue suyo.
Esto de la escritura es conveniente también cuando se ignoran las razones por las cuales se escribe. También viene a servir de medicina, o, al menos, pasatiempo.
Otra cosa es saber qué itinerario siguen después de escritas las palabras, si llegan al infierno o se bifurcan por carreteras secundarias que dan en el olvido. Aunque ya poco importa, pues la palabra escrita, apenas dibujada, ajena a su hacedor, gozará de precisa autonomía.
Aun así, esto de la escritura es conveniente, y su gesto será bien empleado si, como dicen las buenas enseñanzas, son capaces de dar —a las palabras, me refiero— de beber al sediento.

En ocasiones, sin embargo, las manos están secas.

sábado, 26 de octubre de 2013

Amar


Amar es un viaje donde todo
está por descubrir. La travesía
desconoce las rutas ya marcadas.
Los atlas que antes otros
trazaron, no nos sirven.

Es la gran aventura
donde se gana o pierde el corazón.


Nota: Después de subida la entrada de hoy me doy cuenta de que este mismo poema ya lo había mostrado en el blog con fecha 24-09-2011, con una ligerísima variación. He pensado en eliminarlo, pero, aunque sólo sea por mantener el vídeo de Ella Fitzgerald, aquí queda. Ruego disculpas por tal reiteración.

viernes, 25 de octubre de 2013

Recuerdo



A la orilla serena del camino
recobro la mirada
sobre el tiempo pasado y sus espejos,
sobre la voz del agua
que fluye, transparente, en mi memoria:
luz cálida y lejana
que a la orilla del hombre que me guía
parece más humana.
En silencio me asomo a mi pasado.
Recuerdo. Y todo pasa.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Que la vida viva


Sumamos vida al tiempo que la vida
resta el tiempo que queda hasta la muerte.
Sumamos muerte, porque no hay más suerte
que vivir y restar vida vivida.
Pero mientras la muerte se concreta,
que la vida, a la vida, se someta.

Cuando sea la muerte el punto cero
y la vida un instante ya olvidado,
será la nada un infinito albero
donde quepan la huellas del pasado.
Mas, mientras tanto, que la vida viva 
del gozo, el sueño y la pasión cautiva.


sábado, 19 de octubre de 2013

Historia vulgar


Miradlos cómo van a la deriva,
y, sin embargo, miran altaneros.
La culpa, por supuesto, es del escriba
y de la insidia de los mensajeros.
Ellos, que son los dueños del cotarro,
jamás manchan sus manos en el barro.

Miradlos, ejemplares y orgullosos,
padres modelos, próceres sin tacha,
su fe ni retrocede ni se agacha
ante los denunciantes ominosos.
Mantienen el poder, guardan su llave 
y burlan la Justicia: ya se sabe.



viernes, 18 de octubre de 2013

Una biografía


El paso de los días,
el peso de los dados,
el piso de la duda,
el poso del dolor. 

(Él puso la pasión.)

jueves, 17 de octubre de 2013

Cómo a nuestro parecer...

[Imagen tomada de revistareplicante.com]

Volvemos la mirada, y el camino
que quedó atrás parece transparente:
tal vez la perspectiva del recuerdo
potencie el espejismo. Sólo si
somos conscientes de que todo cambia
bajo el juego fractal de la memoria,
sabremos calibrar con cierto acierto
la verdadera realidad, y el hecho
de que nada es mejor porque se pueda
acercar al cristal de nuestros días.
Ya lo dijo el poeta de las Coplas, 
siglos antes que yo, sin circunloquios.


miércoles, 16 de octubre de 2013

Tarea

[© Barri.] 

Ensayo complicados silogismos
que me lían y vuelven del revés.
Después, me quedo
a la orilla serena de mí mismo,
y veo atardecer como quien mira
el tiempo y su tic-tac desvanecerse.

Alguna vez, no obstante, 
aventuro un poema. 


domingo, 13 de octubre de 2013

Siempre amanece

[Foz, Julio 2013 - © A. C. G.]
 

Todos los días nunca son iguales.
Amanece y la luz se transfigura
en múltiples matices. Como ella,
también mi corazón se descompone
en diversos reflejos de mi yo.
Por eso, a veces,
la voz en mí es torrente, me recorre
de norte a sur y aflora
hasta la superficie en que me muestro
dispuesta a renombrar
lo que cosecho a solas y en silencio.
En cambio,
también en ocasiones desconecto
del mundo y de mí mismo,
y así callo,
y el tiempo pasa junto a mí, dispuesto
a ser un témpano de hielo y sombra.
En ambas circunstancias, yo pervivo.
En ambas ocasiones, amanece.
Soy yo, dentro de mí y soy afuera
de quien escribe ahora. Soy. Y el día
continúa su curso a mi pesar.

Siempre amanece.


viernes, 4 de octubre de 2013

Sextina bufa con Lope al fondo

  
Me lanzo a construir una sextina
—que no deja de ser un ejercicio
que requiere destreza y artificio
y una buena ración de disciplina—,
rimándola, además. A ello me pongo,
lejos del proceder de un zangandongo.

Pues, si fuese realmente un zangandongo,
nunca diera final a una sextina.
Me implico en ella más cuanto más pongo
afán en cabalístico ejercicio
de alzar con voluntad y disciplina
este edificio puro de artificio.

No hay base que cimiente el artificio
en manos de un poeta zangandongo
carente de tesón y disciplina;
y aquí, ya veis, avanza la sextina
con greda de palabras y ejercicio.
¡Pues menudo soy yo cuando me pongo!

La base de la cuarta estrofa pongo
para seguir armando el artificio
que supone afrontar el ejercicio
de un poeta cabal, no un zangandongo
que ni sabe trazar una sextina
ni atenerse a rigor ni disciplina.

¡La quinta estrofa ya! ¡Qué disciplina
la que me impongo siempre que me pongo!
Si cierro al fin la sexta, la sextina
habitará el jardín del artificio
que jamás un poeta zangandongo
pisó ni pisará sin ejercicio.

¡Me adentro en el final! Y este ejercicio
de versificación y disciplina
apunta a que no soy un zangandongo
(aunque no siempre, de verdad, me pongo);
que soy capaz de dar al artificio
el aspecto formal de una sextina.

Y ya está la sextina: el ejercicio
a base de artificio y disciplina
al que me pongo y niega al zangandongo.


miércoles, 2 de octubre de 2013

Acerca del silencio

[Escultura de Sergio García - Fotografía: A.C.G. - Sptbre. 2013]


No sé si es el calor o el desencanto
después de desnudar a las palabras;
no sé si es que no sé lo que decirme
o acaso es que carece de interés
y no cabe en el hueco de un poema.
La excusa es el verano, que me asfixia.
Pero si bien lo pienso, lo que ocurre
es que mi voz habita un laberinto
en el que no está clara la salida.
Vuelvo, eso sí, con intención al verso;
escribo lo que no es sino espejismo,
y si me pongo serio y no me engaño,
deduzco que el camino es el silencio.
Y bien sé que la vida continúa,
que habría que alertar continuamente
contra tanta mentira y corrupción;
que habría que abundar en un poema
que latiera, soñara y despertase
al lado de los pobres y mendigos;
en un poema vivo, que gritara
para que todos sepan lo que ocurre.
Sé bien que el verbo puesto a tu servicio
—amor, hablo contigo— sellaría
lo que frente a las horas respiramos;
ese afán de avanzar codo con codo,
labio con labio, fuego contra fuego.
Sé bien que en el poema todo cabe,
que no hay excusa para estar callado,
pero tampoco quiero ir en mi contra
y sé que lo mejor es ese viaje
que hago al leer los versos que me llegan
desde otros mares y otras singladuras.
Acaso llegue el día en que mis manos
se pongan otra vez mano a la obra.
Hoy sólo sé callar, aunque estos versos
tomen cuerpo, respiren, me desdigan.

lunes, 23 de septiembre de 2013

La mano dormida


[Escultura de Sergio García - Fotografía: A.C.G. - Sptbre. 2013]


La mano dormida,
la mente dormida,
la luz en los ojos
ciega mi pupila,

y cuanto concibo
se vuelve ceniza
antes de ser fuego,
antes de ser vida.

El tiempo galopa
sin rumbo y sin bridas;
pasa por mi puerta
ajeno y con prisa.

Busco en las palabras
alguna salida.



martes, 13 de agosto de 2013

De luz y sombra

[Al alba © A. C. G.]
 

La luz, que se sucede a mi mirada,
ajusta la cadencia de las horas:
irrumpe en claridad; después, su fuego,
da en un baile de máscaras y sombras.
Así sigue su curso, reconstruye
su cuerpo transparente con el día,
y el tiempo se le ajusta como un guante,
y a él, la vida se acopla mientras dura.
Van pasando las horas, que llenamos
con gestos, con palabras, con descuidos,
y vamos, al compás de los relojes,
dando a la mar... sin pausas y sin prisas.
Quién pudiera, como la luz, alzarse
hacia los cuatro puntos cardinales,
y ser, como la luz, inaugural
presencia, albor, materia incandescente.
Sin embargo, pasamos. Y ese signo
nos empuja a un afán de trascendencia
que no es sino rumor, fuga que fulge;
a nuestro modo, luz que azacanea.


sábado, 10 de agosto de 2013

Confidencias de un viejo zapatero

[Imagen tomada de aquí]


            Se dice de nosotros que tenemos un algo de filósofos, y puede que sea cierto. Tanto tiempo a solas frente a unas tapas que poner, unos tacones que ajustar, o una cremallera que sustituir —todos ellos trabajos mecánicos y, casi, de rutina— permiten que uno no pare de darle al caletre, que piense en esto o aquello y que, en definitiva, saque sus propias conclusiones sobre el mundo y cómo está montado. Y también, claro está, sobre las formas de pulir sus muchos defectos (los del mundo, claro). Cuando era joven, aún aprendiz, era objeto de la tiranía de mi jefe. No era un buen tipo, ya te advierto; dictador y caprichoso, se creía dueño de ti: te imponía los horarios y el sueldo; y también, tus propias funciones. Cuántas veces no me ha tocado ir a hacerle algún recado que, se quiera o no, no era de mi incumbencia. Pues nada, había que hacerlo... Entonces, yo pensaba que el mundo sólo se arreglaría tal y como los franceses solucionaron sus problemas con la toma de La Bastilla, a base de guillotinas: palo seco y tentetieso. Sin embargo, los años atemperan, y un día pensé que por muchas cabezas que se corten siempre vendrá algún otro cabezón a ocupar el puesto del decapitado. Supe entonces que la mejor manera de arreglar el mundo es a través del conocimiento; a través de los libros. Me puse a estudiar por las noches, a leer cuanto caía en mis manos. Y también me di cuenta que no era allí, en los libros, donde estaba la solución que imaginaba. Tal descubrimiento trajo el desencanto. A partir de ese momento me dediqué a lo mío, a doctorarme en este trabajo que para muchos no  tiene  importancia  alguna,  pero  que sólo  quien lo ha aprendido  bien lo hará sin errores ni faltas. Y ahí —pensé—, en hacer cada uno su trabajo a conciencia y bien, debería asentarse la mayor revolución, la única forma factible de cambiar algún día este mundo. Si a esto se le llama filosofar, entonces sí, soy un filósofo. 

jueves, 8 de agosto de 2013

Praia das Catedrais



Lapas, percebes, mejillones..., vida
marina que respira entre las rocas,
catedrales de piedra submarina,
que emergen a la luz, tenaces olas
limando las arenas de la playa.
Y el reflejo del sol, húmedo fuego,
peinando de las algas los cabellos.










Praia das Catedrais (Ribadeo) © C. E. L. 



sábado, 3 de agosto de 2013

Palabras


Sé quiénes sois, palabras. Sé que siempre,
desde mi balbuceo más lejano,
me habéis acompañado, y dado vida;
habéis nombrado el mundo y lo soñado,
y todo cuanto existe en esta tierra
viene a tener sentido con vosotras.
Si dijera que os amo, tal vez fuera
un tanto exagerado, pero os tengo
por fieles y serenas compañeras
—tan próximas y extrañas a la vez,
tan cuidadosamente preparadas—
dispuestas a acudir si os necesito.
Y, sin embargo, sé también que vais
a veces a lo vuestro; que os negáis
a acudir a una cita, que de pronto,
sin saber el porqué, cambiáis el paso,
y entonces no sois dóciles ni buenas.
En ese instante —sí, de nuevo vuelvo
a ser exagerado— es cuando os odio,
cuando quiero alejarme de vosotras
y adentrarme en la mar donde el silencio
lo inunda todo, todo lo adormece.
Y así pasan los días y semanas;
meses, también; en ocasiones, años...
Pero siempre regreso hasta vosotras
como único camino hasta mí mismo.
Y es de nuevo, palabras, cuando canto,
cuando tan libremente nos alzamos
a esa cima de luz que nos asocia;
entonces cuando voy a vuestro lado,
cuando sé que jamás renunciaré
a vuestra inaplazable compañía.
Sé quiénes sois, palabras: sois la tierra
el surco, la raíz, la luz, el vuelo.



jueves, 1 de agosto de 2013

Marina

[Costa de Foz -Lugo- © A. C. G.]

            Duerme el mar ante mí. Se acuna con un rumor de perezosas olas que llegan sin prisa hasta la playa y acarician la arena, que tornan sobre sí en una estela de inmaculada espuma, que vuelven incansables a chocar con las rocas y los amurallados farallones. Casi no ha amanecido, y es grato pasear junto a esta inmensidad azul cuya extensión se pierde ante mis ojos, que por momentos se adorna con reflejos dorados y luz anaranjada.

            El mar casi descansa: yo lo admiro.  A mi manera, desactivo el tiempo.