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martes, 22 de diciembre de 2009

Felices Fiestas

A quienes os acercáis por amistad a estas páginas.
A cuantos os siento amigos, a través de ellas.
A quienes alguna vez os leísteis en mis versos.
A cuantos pasáis por ellos de puntillas.
A quienes os sé ciudadanos de la patria común de la palabra.
A cuantos os preocupa el árbol y el planeta.
A quienes me enseñáis a ver el mundo con vuestra mirada.
A cuantos reís y lloráis con la risa y el llanto de los otros.
A quienes escribís porque sí, sin más razones.
A todos vosotros, y a los vuestros,
desde Verbo y Penumbra,
FELICES FIESTAS.


miércoles, 16 de diciembre de 2009

¿Y si el bosque muriera?


[Fotografía: Bosques de El Piélago - Sierra de San Vicente  © A. C. G.]

 
¿Y si el árbol muriera? ¿Y si muriera el bosque, todos los bosques? ¿Qué sería del hombre y de su afán de asfalto?

Hoy veo cómo talan hermosos eucaliptos de verde envergadura; cómo se desvanecen sus sombras centenarias y en su lugar se instala un pálido vacío que desconoce el viento y confunde a las aves. Veo máquinas -sin alma, sin voz y sin aroma- cómo arrancan de cuajo raíces que latían: vida, al fin, que se tala porque así lo ordenaron los dioses del dinero.

Y presiento el luto de los pájaros en medio de esta tarde, que tiene olor a muerte.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Y tu aledaño

[Imagen tomada de Google: bahaisalicante.blogspot.com ]


Pasan los años. Miro atrás y veo
uno tras otro a los que he sido, cada
rostro que se prendió de mi mirada
y dejó, con su adiós, su camafeo.

Tras un rostro feliz, un rostro, reo
de aquella adolescencia atormentada;
la soledad, sin fondo, deshojada
en silencios, poemas y deseo.

Y el tiempo, transformando imperturbable
los rasgos de mi piel. Y año tras año
una tristeza antigua e incurable

corriendo por mis venas. Y un extraño
en mis ojos. Después, el imborrable
encuentro con la luz. Y tu aledaño.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Supresión de "Poetas en vivo" (ciclos de lecturas organizadas en Madrid por el poeta Enrique Gracia Trinidad)




 [Imagen de una de las lecturas de Poetas en Vivo. 
Tomada del Blog de Enrique Gracia Trinidad]


Después de casi un mes de silencio, alejado del blog por uno de esos inexplicables ataques de apatía que, de tarde en tarde, suelen afectarme, vuelvo a asomarme a él movido por una mala noticia para los amigos de la Poesía: la supresión de los ciclos de "Poetas en Vivo", que, en la Biblioteca Nacional (Madrid), desde hace 13 años, patrocinados por Caja Madrid, ha venido organizando el poeta Enrique Gracia Trinidad.

Los motivos, como él mismo indica en su blog, Enrique Gracia recortes presupuestarios por parte de la mencionada entidad, debido a la Crisis.

Con esta decisión de Caja Madrid, una vez más, la Poesía vuelve a ser vilipendiada por aquellos que ven en ella un elemento sin utilidad del que puede prescindirse sin remordimientos ni temblores de pulso; acaso un juego de gentes ("poetas", a la postre) sin sentido práctico de la realidad, siempre en otros mundos, y ajenos a los verdaderos problemas que acucian a una sociedad en la que, a pesar de las buenas intenciones de los gobiernos al comienzo de la crisis, cuando parecía que trataban de asentar nuevas bases para un mundo nuevo, el dios Dinero prevalece, como siempre ha sido, sobre cualquier cosa que no sea generar beneficios. Naturalmente, para que estos sigan recayendo en los de toda la vida.

Enrique tratará de encontrar nuevas vías de financiación (por otra parte, no excesiva, como viene a aclarar) para que esta tarea de 13 años no se vea truncada defintivamente. Ojalá que pronto lo consigua y pueda retomar esta actividad, tan gratificante para cuantos han acudido a ella en todos estos años y para los autores que han participado.

Desde aquí, quiero enviar mi apoyo a Enrique Gracia Trinidad, y os animo, a cuantos podáis asomaros a este blog, a mostrarle también vuestra solidaridad.


viernes, 13 de noviembre de 2009

Mientras el mundo gira





 [Fotografía: ©  Jesús García Martín]


En tanto yo respiro
y mis dedos, casi inconscientemente,
bailan por el teclado concentrando palabras,
alguien
estará agonizando.
Y otro alguien
—éste, apenas nacido—,
se agarrará a la vida sin saberlo.

Mientras tanto,
habrá también quien luche por un mundo
más justo. Y quien torture.
Quien firme una sentencia inapelable
que llevará a otros hombres al patíbulo,
y otros,
que de tanto dolor,
quizá, ni lloren.

Habrá quien venga del mercado
con la bolsa vacía,
y quien derroche el pan que no merece,
quien escriba una carta enamorado,
y quien rompa un espejo.

En tanto yo respiro,
el mundo, como siempre, irá a lo suyo.
Y en él, cohabitarán
la ira y la ternura,
el odio y el amor,
la violencia y el beso.

La materia del hombre es tan extraña,
que puede disfrutar de las estrellas
mientras aplasta un grillo.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Palabras


[Imagen tomada del Blog "Ediciones Verbo Vivo"]


En la palabra soledad se esconde
una parte lejana de mi vida,
cuando sangraba el alma y de la herida
brotaba el verso sin saber adonde.

Y la palabra, se corresponde
con el amanecer de tu venida:
la herida restañada y diluida
la soledad donde la luz responde.

En fuego y alegría me consumo
gozosamente unido a tu conciencia:
hacemos pan y amor de la rutina.

En la palabra compartir resumo
el tiempo que empezó con tu presencia.
Y en la palabra adiós nada termina.

domingo, 1 de noviembre de 2009

A vueltas con el tiempo y con el canto


[Imagen tomada del Blog "Kermes in Turku" - http://kermesinturku.blogspot.com/]





El tiempo acabará siendo un gran cero
en el que la memoria será olvido.
Y nada quedará de cuanto quiero,
nada de cuanto soy o cuanto he sido.

Como si una gran pira, ya hecha escoria,
hubiese devorado el tiempo todo,
apenas quedarán de nuestra historia
favilas en el viento y por el lodo.

Pero hasta consagrarse ese momento,
nos quedará la vida, y nuestro aliento
alentará más vida mientras tanto.

Con amor, con humor, con esperanza
iremos conjurando su acechanza.
Y ojalá que también con nuestro canto.

viernes, 30 de octubre de 2009

Avaricia




Cuando todavía se enseñaba en las escuelas lo que eran los pecados capitales, recuerdo que, aun resaltando la perversión de todos ellos, nos prevenían (al menos, en mi caso) muy especialmente del pecado de avaricia. Lástima que entonces aún no pudiera contarse con este excelente corto que muestra las perniciosas consecuencias de la misma. Cualquiera hubiera podido entender a qué se referían.

Disfrútenlo.

miércoles, 28 de octubre de 2009

De la música (casi "oda")


[Conciertos de Brandenburgo, de J. S. Bach: Concierto Nº 3 -1er movimiento]




Recompone la música la dispersión del mundo, pues guarda en su armonía la llave del silencio. En ella se serena el corazón herido y dispone caminos que llevan a uno mismo. Se eleva por encima de gritos y fronteras, alcanza los rincones del alma atormentada y su pócima cierra heridas pertinaces; y su savia penetra al fondo de las venas. Ungüento eficacísimo, da respuesta a la duda e ilumina rincones donde el dolor habita; la vida es más alegre si suena una guitarra.

Mas puede, sin embargo, también llamar a sombras, filtrarse en la memoria con un veneno arcano y convocar de pronto espejos olvidados: tiempos que se despiertan desde un pasado amargo. Ella abraza nostalgias, o suelta lastre: alcanza el infinito llevándonos con ella. Y también puede un día entrar en nuestra casa, revolver los cajones, profanar los recuerdos.

En su cuerpo de viento —levedad y cuchillo— habita un ángel negro y un festivo demonio.


lunes, 26 de octubre de 2009

Vengo a decirlo una vez más

Vengo a decirlo una vez más.
Aquí, en medio de la plaza,
ante los mercaderes de las sombras,
entre los transeúntes;
junto a los templos profanados
por la voracidad de los mediocres.
Aquí, como quien grita
su pensamiento en medio del desierto.
Para quien quiera oírlo,
para aquel que lo crea y para quien
le dé igual lo que diga. Para todos.
Lo digo una vez más. Lo canto.
Más allá de los signos
y de las profecías,
de las divinidades materiales
que gobiernan el mundo y sus celadas,
más allá del poder y de la gloria
—ejemplos terrenales de vacío—
lo he venido a decir. Lo digo,
y que todos lo sepan:
Hoy, como ayer, te amo.

Y en cármenes gozosos lo repito
para que el tiempo al tiempo lo propague.




[Me hubiese gustado incluir esta canción en la voz de Pablo Guerrero, 
pero no he podido encontrarla.]

miércoles, 21 de octubre de 2009

Ha llegado el otoño


[IMAGEN TOMADA DE LA RED :www.fondosgratis.com]


Ha llegado el otoño con su lento
manto de niebla. La ciudad apaga
las luces del verano, y los paseos
se alfombran de hojarasca.
También el corazón se apaga un poco,
al tiempo que bombea una neblina
con algo de nostalgias infantiles.
(La lluvia en el cristal es lo que tiene.)
Todo cobra un color tan de ceniza
que es fácil ir a dar a la tristeza.
Y, sin embargo, vivo en la alegría
cuando el otoño llueve en mis adentros
esa serena lentitud que llega
después del frenesí de los estíos
y ayuda a poner orden en las cosas
tras tanto tiempo de vivir al raso.

Me abandono
a ese aroma a membrillo y frutos secos
que recuerda el aroma de otras tardes;
a esa melancolía adolescente
que arrastraba mi pluma por el blanco;
que trazaba en secreto
los primeros amores, tan ingenuos;
mis primeros poemas, tan confusos.

El otoño me dice que los días
en su rueda perfecta se suceden;
que yo ruedo con ellos y que ahora,
la sucesión de rostros,
dieron en el que soy: en el que mira
atrás y, sobre todo, hacia el futuro:
tiempo de inviernos y de primaveras,
de estíos y de otoños; tiempo vivo
donde la vida escribe paso a paso
las líneas de un guión inacabado
que alguien continuará. Ojalá entonces,
alguno de estos versos cobre vida
y dé la bienvenida a otros otoños.

lunes, 19 de octubre de 2009

En memoria de Mariví Fernández







En agosto pasado falleció con 46 años Mariví Fernández, Directora de la Biblioteca José Hierro, de Talavera de la Reina. En los últimos años, tuve la suerte de contarme entre sus amigos, y recibí su estímulo y apoyo en unos momentos en los que yo estaba bastante alejado de las letras. El sábado, 17 de octubre, a iniciativa del Alcalde de la ciudad, D. José Francisco Rivas Cid, se desarrolló un acto-homenaje en su memoria, en el que intervinieron amigos, compañeros, poetas, periodistas, autoridades y familiares; aunque, como bien dijo Francisco Castaño, que ejerció de maestro de ceremonias, con independencia del cargo o actividad de cada uno, todos estábamos allí, sobre todo, por la amistad que nos ha unido a ella.

La Tribuna de Talavera, en su edición de hoy, 19 de octubre, recoge así la noticia: Retrato de mujer con libro

En su memoria, he escrito el poema que leí y ahora comparto con quienes se asomen a esta bitácora. Descanse en paz.



A Pedro, su esposo; y a sus hijos, Julia y Pedro.


Me pregunté confuso
dónde se ocultarían las palabras.
Y me puse a indagar en los cuadernos,
en la prensa y los libros, en el Messenger,
en los rincones de la biblioteca.

Y no estaban. No estaban las palabras.

Me asomé a la ventana
por ver si las robó algún caminante,
si un niño las guardó entre sus juguetes,
o por si acaso, con las golondrinas,
migraban hacia el sur.

Pero no estaban.

Busqué entre mis bolsillos.
Ocurrió algunas veces
que al volver de la compra, con las llaves,
quedaron enredadas. Mas tampoco
había verbos ni nombres ni adjetivos
ocultos en mis ropas.

Sin poder atraparlas, silenciosas,
me pareció intuirlas en el aire,
en un rumor de ausencia doloroso,
en la amistad que arde, incombustible;
sin peso ni volumen, transparencia
total, infinitud.

Y todas te buscaban, Mariví.

viernes, 16 de octubre de 2009

Premio "Alma con arte"




El 9 de marzo pasado, "Verbo y penumbra" recibía el premio "Este blog es una joya (porque su autor es un tesoro)" -¡Ahí es nada!-, concedido por Rosario Alonso y su blog "Palabras". Como es sabido, este tipo de reconocimientos lleva implicita la "obligación" de volver a repartir el premio entre nuevas bitácoras, con el consiguiente estruge de meninges, detalle de los blogs agraciados, aviso a sus titulares, etc. etc... Además, ese galardón, concretamente, implicaba el tener que reseñar "ocho cosas con las que soñamos". Más vueltas a la neurona y a ver qué saco que me quede bien. Total, que allí dejé "mis sueños"; estos que repito ahora (resalto el último):

Si debo hacer un rol con mis deseos
(ocho, para más señas), me decido
por anotar: Salud, Paz, y Cupido
haciendo de las suyas
; Pataleos
contra la ineptitud de los gestores
;
y nada de mesías salvadores
que se postulan sin pedir permiso;
pan para el mundo o, mejor, un guiso
universal. (Me quedan dos, señores):
un futuro mejor, sin desvaríos.
Y no más premios, que después son líos.

El caso es que seis meses después, la amiga bastet y su espejo, vuelven a regalarme un premio, acompañado de un generoso comentario hacia este blog  http://elespejo-aspid.blogspot.com/2009/10/me-voy.html. Y aquí que ando yo nuevamente, dale que te pego, pensando en siete bitácoras a las que pasar el testigo (o el muerto; carita con guiño, por favor) y este "cuadrito"/"diploma" tan simpático. 

Bueno, pues allá van. Y que conste que en vez de siete podrían ser setenta, porque lo cierto es que, desde aquel 9 de marzo al que hacía referencia al principio, son muchos los blogs que he ido descubriendo y visitando con más o menos asiduidad, aunque no siempre deje en ellos mi tarjeta de visita. En fin, a lo que iba, aquí dejo aviso. Y, como dicen en mi pueblo, "a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga". 

Un abrazo a todos. 

(Y abiertas las plicas, el premio es para.... tachán tachán...):

Milagros, y su blog Poeta en paro 
http://poetaenparo.blogspot.com/
en el que destaco su afán por expresar lo máximo con las mínimas (y siempre bellas) palabras; y las fotografías que, habitualmente, acompañan sus aportaciones.  

Luisa Arellano y ese clásico Blues de las encinas 
ella no sólo desmenuza la realidad con su particular sensibilidad, mostrando belleza (incluso de lo "feo"), sino que, además, está atenta y ojo avizor a lo que se cuece en otros hornos, teniendo siempre esa palabra amiga que tanto anima a seguir. 

Lily y Los versos de Lily   
http://losversosdelily.blogspot.com/ 

lejana amiga (que no "vieja"), maestra en décimas, que sabe concentrar un saber muy especial en esa estrofa clásica ,tan bien acuñada en su momento por Don Vicente Espinel.


Antonio Castellón y su Cuaderno nocturno  
http://dunsany8.blogspot.com/
por enseñarnos, con la sencillez que él sabe, "a pensar"; por permitirnos disfrutar de unos textos a los que no siempre es fácil acercarse, y que tanta enseñanza encierran. 


Alfredo J. Ramos y La posada del sol de medianoche 
http://letraclara.blogspot.com/
un lugar con bellas y serenas vistas en el que el caminante podrá descansar de las largas jornadas peregrinas y paladear su bien cuidada gastronomía, cuyo ingrediente principal -el verbo: la palabra- es siempre tratado con el máximo mimo y guisado de mil maneras diferentes; y donde, por último, los excelentes postres, con su toque de "crónica no al uso" pondrán un cierre ideal a inolvidables (e indispensables) banquetes. ¡No se lo pierda, oiga!


Lucía Serrano y La sangre que faltaba  
http://lasangrequefaltaba.blogspot.com/ 
porque, si faltaba sangre, ella sabe poner excelentes transfusiones con sus versos.


Laura Gómez RecasHortus Liber 
http://lauragomezrecas.blogspot.com/

ese rincón donde la palabra siempre encuentra "una vuelta de tuerca más". Y en el que la pintura también adquiere lugar predominante. 


A todos, sobre todo, gracias por seguir ahí, enseñándome día a día con vuestras aportaciones.

 




  

jueves, 15 de octubre de 2009

A vueltas con el tiempo



[Imagen: Relojes Blandos, de Salvador Dalí]


Como en tantas mañanas, miro atrás.
Y no por añoranza, enfermedad o anhelo
observo el carnaval de cuanto he sido:
sucesión de esperanzas y derrotas,
de sueños juveniles que se fueron
quedando en la cuneta de la vida
con cuantos rostros habité.
                                          Me llega
un rumor apagado de palabras
con las que fui trazando mi retrato,
una lejana brisa que aún murmura mi nombre.
Y, sin embargo,
de todo aquel pasado qué me queda
sino la propia estela de mis pasos
que fueron discurriendo por el tiempo
hasta dar en el hoy, desde el que espero
ese mañana, siempre entre neblina,
que apenas llega, pasa.

Medito sobre esto mientras cruzo
desiertas avenidas, camino del trabajo.
Y me doy cuenta de que fui tejiendo
los sucesivos rostros con mis libros;
de que, de alguna forma,
aprehendí mi memoria al empeñarme
en este afán por ver mi vida escrita
en hileras de versos que hoy me acusan,
o vienen a indultarme desde el fondo
de lejanos cuadernos olvidados.

Medito sobre el tiempo.

Me defiendo del tiempo escribiendo estos versos.

lunes, 12 de octubre de 2009

Un bicho raro


[Amanecer desde mi ventana]





Con cada despertar me felicito
por ser, en este tiempo, un bicho raro.

Porque la quiero como el primer día
aunque han pasado ya veintidós años;
porque disfruto cuando leo un poema
y me importa un pepino lo mundano:
las tierras, las herencias, los inmuebles,
las casas junto al mar, los coches caros…;
me felicito porque no me importa
cómo vive fulano ni mengano;
porque soy militante de la risa
aunque el dolor se agrupe en mi costado;
porque sé dónde hallar a mis amigos,
porque sé quiénes son, porque mi canto
no se debe a una mano que lo pague,
y sí al deseo de cantar más claro;
porque al amanecer, cuando el sol sale,
lo siento renacer, y yo renazco;
y cada día es siempre el primer día,
y el último a la vez. Y así, lo abrazo.
Con cada despertar amo la vida
y salgo hacia su encuentro, confiado.

Y, si os miro a vosotros, me doy cuenta
de que este bicho raro no es tan raro.

viernes, 9 de octubre de 2009

CASI UNA CANCIÓN (Remembranza para mi abuelo Antonio)

[Imagen tomada de "Libros y libretas.com: Blog de Literatura, libros y anotaciones"]



Por el largo camino que va
desde hoy al umbral del ayer,
he salido contigo a soñar,
aunque no pueda ser.

He dejado mi piel y el gabán
en la percha del amanecer,
y vestido de niño, a por ti,
he querido volver.

Tú has cumplido ya ochenta, y estás
a tus rosas —cantas un cuplé—,
y yo juego a que soy D’Artagnan
al servicio del rey.

Luego el tiempo detiene el tic-tac
del reloj una noche en tu piel;
yo me olvido que quiero jugar
aprendiendo a crecer.

Sé que nunca nos veremos más
en la casa que me vio nacer,
pero tú, por los versos, vendrás;
y hacia ti, por mis versos, iré.

martes, 6 de octubre de 2009

Buscando la salida



[Imagen: Acuarela/Collage sobre cartón (12 x 10,5 cms.) de ROMERAL. 
Serie: "Buscando la salida"]

Me sorprendo ante mí, conmigo a solas;
enredado en monódicos discursos
para explicar lo que quizá no tiene
respuesta ni razón: esta locura
que ya va siendo antigua, y se reduce
a querer encerrar a la palabra
a solas con la sangre, sin testigos,
sin rostro ni coartada... Hubo un tiempo
en que escribir un verso era sencillo,
un juego adolescente que encerraba
sueños de gloria, nombre, trascendencia...;
ingenuidad, en suma, de unos años
que alguna vez me digo que he perdido
entre nubes y sombras y fantasmas.

Más tarde fue distinto. Como abrirse
las venas, o algo así; como quedarse
a solas con un rostro que interroga,
que escruta en lo más hondo, que parece
condenarme al destierro de mí mismo.

Una lucha sin tregua, cuerpo a cuerpo,
con lo imposible y con la perfección.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Frente al papel en blanco



[IMAGEN TOMADA DE LA PAG. WEB http://www.surcultural.info/2008/12/cuento-para-pensar-y-reflexionar-iv/]

Frente al papel en blanco, que se inmola
al rasgo irregular de mi grafía,
estoy solo. Yo llamo a las palabras
y ellas van asomando lentamente,
en tanto el corazón o la cabeza
—que aún no sé dónde empiezan ni por qué
se terminan— las selecciona para
que se vayan fundiendo a su capricho,
hablen de ese dolor o esta esperanza,
maldigan contra toda la injusticia,
eleven cantos al amor, respondan
a tanta sinrazón como no entiendo,
entren y salgan libres por la página
y alcancen los espacios abisales
que van desde mi mano hasta otros ojos,
para plantar su tienda allí, si quiere
el caprichoso gusto del destino.

De esta manera, acaso, por fin formen,
dueñas de sí, el poema imaginado,
este que esbozo ahora, que corrijo,
que tacho, que desecho, que demoro,
y que tal vez un día alguien recite
con la verdad de quien lo llama suyo.

lunes, 21 de septiembre de 2009

El busto es mío y el oro de Polonia

Cuando la selección española de Baloncesto consiguió el título mundial en 2006, salió a la luz que, entre las "rutinas" del equipo "para hacer grupo", estaba la de cantar antes y después de los partidos una canción, "El busto es mío", de Riki López. Hoy, como mi homenaje particular a ese excelente equipo que ayer consiguió el Eurobasket 2009, dejó aquí el vídeo de esta divertida canción, interpretada por su autor.

jueves, 17 de septiembre de 2009

A tientas


[Óleo de Romeral]




A tientas por el mundo buscaba la Poesía.
La buscaba en arcanos y en ocultas regiones,
allí donde mis sueños tocaban las estrellas
y el silencio brillaba con luminosa voz.
Descubrí la Palabra, me enredé en sus celajes,
ensayé golondrinas brotando de mis dedos,
ajusté en mis cuadernos las huellas del camino,
y en mi pulso sostuve el tiempo y sus celadas.
Y escribí muchos versos —alguno hasta con sangre—
indagando en los signos más exactos del verbo,
pero lo que surgía como una voz en vuelo
terminaba cayendo desecho entre mis manos.

¿Dónde estaba esa fuerza que todo lo ilumina:
luz indecible, labio inalcanzable
que ofrece la dulzura de su beso infinito
y acaba en llama, en manantial, en alba?
Es cierto que intuía alguna vez su estela.
O que en la transparencia de sus aguas más puras
me adentré en ocasiones de mano de poetas
que, al tiempo que sus versos, trazaban mi derrota.

Acepté la certeza
de que al fin la Poesía la regalan los dioses,
y que por más que alzase en mis manos el verbo,
jamás tendría en su arcilla materia iluminada.

Fue por aquel entonces cuando surgiste: plena,
sencilla, inaugural, cotidiana y hermosa;
inmensa luz dictando tu fuerza sobre el día,
apartando penumbras, pastoreando el tiempo.
Sin duda fue un milagro acceder a tus signos,
compartir desde entonces la llama de tus ojos,
la música que brota desde el brocal del beso,
la noria de los meses, el límite y el canto.
Ahora escribo mis versos al tiempo que respiro,
y al brotar los contemplo sencillos y desnudos,
sin vacuos oropeles ni voluntad de altura,
y, sin embargo, crecen como crece la rosa.

No sé si la Poesía la regalan los dioses
o son fugaces signos que surgen a diario
y que a veces responden con un fulgor eterno
a una interrogación, a una inquietud, a un labio.
Sé que, de vez en cuando,
cuando menos lo espero, tiran de mí, me arrastran
con su libre albedrío a un espacio de nieve,
y allí, por un instante, me asomo al infinito
desde el que te contemplo.

Y el mundo —tan confuso— se transforma.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Desvelo

 


[Imagen tomada de http://letargoderos.blogspot.com/]


¿Por qué el desvelo, cuando llega, es turbio;
y la noche, más noche y nos acecha?
¿Por qué pasan delante de nosotros
sombras y sombras que nos envenenan?

¿Por qué todo es más fiero en el silencio,
todo más catastrófico; y resuenan
desde las cuatro esquinas de la cama
los caballos del miedo y la gangrena?

¿Por qué parece todo un laberinto?
¿Por qué las horas se suceden lentas?
¿Por qué no llega el sueño? ¿Por qué el alba
no viene a disolver tanta tiniebla?

Esta noche, la noche es un pantano
al que hubiesen abierto las compuertas.

sábado, 4 de julio de 2009

Nightmare

Estoy en un lugar
perdido. "No te escondas",
repican las campanas
vistiéndome de sombras.

Estoy en un paraje
en el que nunca he estado.
Los pájaros enuncian
teoremas a mi paso.

¿Son pájaros o signos
que reducen el aire?
Me miro en el azogue
de un arroyo... No hay nadie.

jueves, 25 de junio de 2009

En verano, regreso al Romancero






Entro y salgo. La luna está crecida.
Y todo el Romancero se me viene hacia mí,
inabarcable.

Cuando yo era más joven,
Jimena me contaba de sus cuitas:
de lo sola que estaba en el castillo
mientras Rodrigo andaba guerreando,
y sus hijas, aún niñas,
preguntaban de noche por el padre.
Yo la escuchaba atento, aunque, como ya digo,
joven, sin experiencia,
después nunca sabía ni cómo aconsejarle
y así me limitaba a saber sus tristezas
y aguardaba con ella a que El Cid regresara.

También, en ocasiones, Jimena se ausentaba,
y el castillo se hacía menos hospitalario.
Entonces, Gerineldo —ya un fantasma pulido—,
deambulaba sin rostro los altos corredores,
o Delgadina —aquella
hija de un rey malvado—,
marchitaba las rosas más rojas de su sangre.

Ya no soy joven, pero
a veces entro y salgo, mientras la luna sigue
su curso y los romances
aguardan impacientes mi llegada:

habita su prisión el prisionero,
a orillas de la mar va el Conde Olinos,
Fernán González lucha por Castilla
y una casada infiel —la Catalina—
coquetea una vez más con un soldado,
mientras que, monte arriba, perseguida
por la fiereza fiel de siete perros
huye una loba parda, ya cansada…

todo sucede
por la extensión feraz del Romancero.

(¡Ay de mi Alhama!)

martes, 16 de junio de 2009

EN DEFENSA DE NUESTROS RÍOS

En el año 65 del pasado siglo (se dice pronto) yo tenía diez años. El Padre Tajo aún era digno de tal nombre y fluía por mi ciudad, camino de Lisboa, claro y caudaloso. A su paso por Talavera, la Playa de los Arenales era todo un lujo en el centro de la península, y a ella acudían jóvenes y mayores para aliviarse de los rigores del verano. Sus aguas, se decía, eran un excelente tratamiento contra el reúma, y más de un médico prescribía baños a sus pacientes para combatir la enfermedad. Dos o tres años más tarde, comenzó a rumorearse que el río bajaba contaminado, y algunos farmacéuticos analizaron muestras para confirmar hasta qué grado esto era cierto: por entonces ya se hablaba del Trasvase Tajo Segura, que llevaría el caudal sobrante del río a tierras murcianas. Se iniciaron las obras de este proyecto en 1966 y en 1979 el trasvase comenzó a funcionar.
Los talaveranos, toledanos, castellanos-manchegos (antes de que esta Comunidad Autónoma hubiese sido ni siquiera imaginada) y extremeños (en general, todos los afectados por el trasvase), asistimos a la progresiva degradación del río como si la cosa no fuese con nosotros. Es cierto que hasta 1975 aún vivía el dictador y a pocos se les ocurría levantar la voz en contra de cualquier idea que viniese del Gobierno; menos aún, a nuestras autoridades locales. El caso es que, poco a poco, nos fuimos quedando sin río. Y donde había una profundidad de dos y tres metros, ahora apenas hay agua que llegue a las rodillas. Y aquella transparencia, con toda su fauna, hace años que acabó por morir.
Casi al mismo tiempo, hemos asistido con la misma desidia a la degradación del río Alberche, que hoy, cerca de su desembocadura, no es sino un hilillo de agua, más propio de un arroyo que del río que fue.
En los últimos años, por fin, algunas voces se han alzado para protestar contra tanto deterioro, y se han formado asociaciones de defensa de ambos ríos, en las que figuran asociaciones de vecinos, colectivos de historiadores y representantes políticos, entre otros. El día 20 de junio, a las 12 horas, en la Plaza del Pan de Talavera de la Reina, hay convocada una manifestación en defensa de nuestras aguas. No me cabe la menor duda de que este acto, aunque tardío, es sumamente importante, y la afluencia de manifestantes indicará el grado de compromiso que la ciudadanía tiene con la salud de nuestros ríos, que, a la postre, no deja de afectar a nuestra propia salud. Si la convocatoria es un éxito y hay una concurrencia masiva, significará que el futuro nos preocupa y que estamos dispuestos a defenderlo; si, por el contrario, el número de manifestantes no es el deseado, daremos a entender que lo del agua no va con nosotros. Y entonces, quién sabe, igual dentro de unos años tenemos que asearnos con alguna bebida americana…

lunes, 15 de junio de 2009

PÁGINA WEB DE BEATRIZ VILLACAÑAS


El 11 de marzo pasado, en este mismo blog, comentaba la página web que Beatriz Villacañas, hija del poeta toledano, Juan Antonio Villacañas, había puesto en marcha con el ánimo de perpetuar y difundir la memoria y obra de su padre, ya fallecido.

Ahora, me satisface hacerme eco de la web personal http://bevillacanas.webcindario.com/index.htm que la propia Beatriz, también poeta además de profesora de Literatura inglesa e irlandesa en la Universidad Complutense de Madrid y miembro correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, acaba de crear.

Confeccionada de manera clara y sencilla, ofrece una amplia visión de su biobibliografía, así como imágenes e interesantes enlaces, y permite conocer un poco más la obra de esta poeta toledana que ya demostrara la fuerza y personalidad de su voz desde su primer libro, Jazz, con el que obtuvo un accésit del Premio Esquío, en 1990.

viernes, 12 de junio de 2009

Canción encadenada a Dulcinea de Melque


[EL VIDEO CORRESPONDE AL CIERRE DEL ACTO, EN EL QUE ROMERAL, 
Y MARIANO MORILLA, 
SE ARRANCARON POR SEVILLANAS, 
ACOMPAÑADOS POR EL MAESTRO LEO TELLO]


A Romeral, dador de nueva vida a Dulcinea, 
en la conjuración de su pintura.



No sé si es oportuno este poema,
y más cuando está escrito de esta guisa.
—Alguno fue por menos anatema—.

Dicho lo cual, sin otra cortapisa
que la propia de mis limitaciones,
a Dulcinea, en Melque, con sumisa

admiración, dedico estos renglones
a modo de canción encadenada
en tercetos y buenas intenciones.

Advierto: de pintura, no sé nada
que vaya más allá del puro instinto
que me dispone ante una pincelada.

Mas esto, la verdad, no es tan distinto
de lo que una palabra me sugiere,
dicho de un modo rápido y sucinto.

Con tal introducción, que nadie espere
tesis alguna, ni ningún cultismo.
Cantaré con la luz que me confiere

este santo lugar, donde lo mismo
reclama una mirada diferente,
libre de toda sombra y espejismo.

Dulcinea, desciende por mi mente.
Patria de Don Quijote, se pasea
recatada, piadosa..., indiferente.

Y mientras mi palabra la recrea,
el Caballero, presto a la batalla,
no sabe, en realidad, que Dulcinea

mudó de dirección, que no se halla
en la manchega villa de El Toboso,
sino en Melque, en color y noble talla.

Acaso vino en busca de reposo
—lo dirá Romeral, en su momento—;
pero aquí está, surgiendo del rocoso

arco tallado de este monumento
y hecha metamorfosis sucesiva,
quieta por siempre y siempre en movimiento.

Romeral la pintó y está cautiva
de su pincel, su mano y su andadura:
otra dama distinta. Y está viva

por la conjuración de su pintura;
Dulcinea de Melque, enamorada,
tal vez, de un caballero sin montura.

Nunca tuvo castillo, pero cada
piedra de este lugar es un palacio
donde, solaz, discurre su jornada.

Y es en la claridad y en este espacio,
en donde encarna a todas las mujeres,
con la mesura de quien va despacio

para dejar atrás amaneceres
y cruzar horizontes que rebasa,
libre ya de ataduras y deberes.

Vive aquí Dulcinea. Esta es su casa.
Desde aquí sale al mundo y a la vida.
De un sueño se alimenta y lo traspasa.

Y es esta Dulcinea trascendida,
la que en Melque nos muestra su hermosura:
más que precisa, siempre sugerida

por la piedra, la luz y la herradura
donde se hace materia transparente
la libertad mayor de su figura.

Reposa en el color, luminiscente
—dama de ayer y de hoy, dama de nunca,
dama de bruma, luna evanescente—,

y el trazo circular donde se enjunca
su gesto delicado y su mirada
es un aro de sol: nada lo trunca.

Si por Cervantes fuera imaginada
para gloria mayor del Caballero,
Romeral la elevó, multiplicada

en la elegante forma de su cero,
hasta el cielo y la voz del pueblo llano:
sencillo, generoso, verdadero...

La luz —fugacidad por el ventano—,
deja un filo de fuego y transparencia,
que parece tener algo de arcano.

Y en la penumbra, late una presencia
misteriosa y mujer: luz cervantina,
que al tiempo es sed y de romero, esencia.

Desde el balcón del aire se avecina
y con tímido gesto, y recatado
—mientras la luz en la pared se inclina—,

se nos muestra al decir: “Si en el pasado
Cervantes me creó para su pluma,
y en la palabra tuve enamorado,

Romeral dibujó, desde la espuma
de su sueño creador, mi rostro nuevo:
múltiple claridad, concisa bruma.

Si de El Toboso fui, de Melque llevo
piedra, tierra y color: feracidad.
Cuanto ya soy a Romeral le debo.

La luz es otra forma de verdad.”




[LEÍDO EN MELQUE, 6 DE JUNIO DE 2009, EN ACTO CELEBRADO 

EN TORNO A LA EXPOSICIÓN "MIS DULCINEAS DE MELQUE", DEL CITADO ARTISTA.]


martes, 9 de junio de 2009

Encuentro con Romeral (volviendo a Dulcinea de Melque)


[En la imagen, de izquierda a derecha: Isidora Fernández, Romeral, Jesús Cobo, 
Antonio Gallego,Antonio del Camino, Román Vargas, Leocadio Tello, y otros amigos del pintor.]


El día 26 de abril, en esta bitácora, informaba de la inauguración de una exposición pictórica en Santa María de Melque http://antonio-del-camino.blogspot.com/2009/04/mis-dulcineas-de-melque-exposicion-de.html

Hoy quiero volver sobre ella, después de que el pasado sábado, bajo la cúpula de tan particular monumento, se celebrara un Encuentro en torno a la figura de "Dulcinea de Melque", personaje surgido del pincel del pintor Romeral por el año 2004, cuando se planteaba de qué manera podría contribuir en la celebración del 4º centenario de la primera edición de El Quijote, que se conmemoraba un año después, y, por extensión, en torno a la obra del artista y al propio escenario en donde se llevo a cabo este acto.

Dulcinea de Melque surge de la Dulcinea del Toboso cervantina, para transfigurarse en una nueva dama, partiendo del característico arco visigótico de Santa María de Melque, a través de las más de 200 obras, con distintas técnicas y materiales, que dan cuerpo a la exposición y en las que se representa una poliédrica personalidad femenina de gran fuerza y singular belleza.

A este Encuentro asistieron críticos de arte, como Amparo Martí, Antonio Granados o Tomás Paredes; poetas, como Jesús Cobo o Antonio Illán; pintores, como Rodríguez Guy o Juan Díaz; flamencos, como Mariano Morilla, Román Vargas o Leocadio Tello; el arquitecto responsable de la recuperación del complejo de Santa María de Melque, Jesús Carrobles; la Vicepresidenta cuarta de la Diputación de Toledo, responsable de cultura, Isidora Fernández; así como amigos y allegados del pintor, entre los que destacaría a Antonio Gallego, Brujidero, todo un personaje novelesco, gran conocedor de vinos, amante de lo esotérico y conversador brillante y jacarandoso.

Fue un verdadero placer escuchar las palabras sabias de Amparo Martí en torno a la pintura y el arte; conocer la génesis de esta Dulcinea de Melque, que trazó Jesús Cobo; empaparnos de la profundidad de la voz de Mariano Morilla, cantando a capela; recibir la lección magistral de Jesús Carrobles, hablándonos de los orígenes de Melque y de las diferentes etapas en su recuperación; sorprendernos con la narración del Brujidero y su disquisición en torno a las vírgenes negras; o admirar el buen hacer de Leocadio Tello y gozar con el sonido limpio de su guitarra. Todo ello, entre los muros de ese templo único de Melque, en el que tanta espiritualidad parece acumulada a través de los tiempos.

La tertulia, en torno a la obra de Romeral y al propio monumento de Sta. María de Melque, tuvo una duración de casi dos horas y continuó luego a la mesa, ante un excelente cocido a la paja.




He aquí los motivos

Que en estos tiempos estamos a merced del ordenador, pocos lo dudan. Desde hace unas décadas, este invento se ha hecho imprescindible en gran parte de las actividades, tanto privadas como profesionales, y más de una vez estamos en sus manos. Basta que un componente de sus complicadas tripas diga "hasta aquí hemos llegado" para que nuestra labor se venga al traste. Hasta que alguien que sabe vuelve a recomponer ese misterio de conexiones, tarjetas de memoria y discos duros... O se le canta un requiem y, previo paso por caja, a ordenador muerto, ordenador puesto.

Estos días, en los que no he podido asomarme a esta ventana, he recordado más de una vez el chiste de ese carpintero chapuzas que monta un vasar en una casa y, nada más salir de ella, la estructura se cae cuando la señora acababa de colocar un solo bote. La mujer, muy enfadada, se asoma a la calle y comienza a lanzarle improperios, diciéndole que cómo le ha montado el vasar, que nada más poner un bote se ha caído, que es un sinvergüenza, y etcétera etcétera... El hombre, sin perder la compostura, le pregunta por lo que contenía y ella contesta que "pimentón". Entonces, él, cargado de razón, responde: "¡Uy, pimentón! ¡Lo peor que hay pa' los vasares!" Y digo que me he acordado porque, siguiendo el mismo razonamiento del carpintero, yo podría decir que Joaquín Sabina es lo peor que hay para los ordenadores, ya que, escuchando una de sus canciones, mi equipo comenzó a hacer un ruido insoportable, apareció una pantalla azul de alerta y dejó de funcionar, sin que, a pesar de hacerle la respiración boca a boca, chutarle unos cuantos litros de suero de litio y darle fuertes friegas y masajes en la placa base, haya logrado reanimarlo. Y todo, sin síntomas previos que hicieran prever un final como éste. Total: que he tenido que esperar unos cuantos días hasta que he recibido mi nuevo ordenata, y un par de días más hasta que éste ha quedado debidamente dispuesto y preparado para entrar en combate.

Y estos son los motivos por los que, todos estos días, he guardado silencio y dejado sin contestar los comentarios recibidos, cosa que haré a la mayor brevedad, al mismo tiempo que me pongo al día de vuestras aportaciones.

viernes, 29 de mayo de 2009

A veces, las cosas son extrañas


Me hablas de tu infancia y las palabras
acercan agua y saben a romero

de repente convocas el campo a pleno día
a un rebaño de ovejas
a un pastor trashumante.

Aún tienes en tu boca el sabor de la fruta recién cortada
olor a pasto fresco tu cuerpo transparente

y los gatos se ocultan por tus ojos

y unas mujeres lavan a la orilla del río
cuando pronuncias la palabra "madre".

Me hablas de tu infancia y al hacerlo
me recuerdas al Mowgli de Kipling en la selva
y aunque sin tigres al acecho siempre
al borde del peligro y libre
como nunca lo has sido —me aseguras.

Me hablas de tu infancia y por tu boca
se acerca el horizonte trayendo al arco iris
la nieve y el verano
la amapola silvestre
el mundo inmaculado y el aire sin celadas...

(No me explico tu alergia al polen del olivo.)

martes, 26 de mayo de 2009

Por desgracia, más necrológicas

Aún con el sobresalto que nos han producido las muertes de Benedetti y de Ullán, un buen amigo me remite el siguiente enlace, OSEAS, en el que se da cuenta del fallecimiento de un poeta no tan conocido como los dos anteriores, pero, para algunos de los internautas habituales de foros y blogs, mucho más cercano, ya que compartió con nosotros buenos y gratos momentos literarios a través de la Red; sobre todo, en el foro tantas veces recordado de Poesía.com.

De aquella época, rascando en el disco duro del ordenador, he encontrado este divertido cocineto suyo:

ATASCABURRAS ( Mejorando lo presente )

Patatas lavadas, pero sin pelar,
se cuecen, se pelan y sobre un mortero
se van machacando con arte y salero
a las que unas tiras, tendreis que adjuntar,
de bacalao fino a medio desalar,
dos yemas de huevo, pimenton guerrero
y muy poco a poco, del aceitunero,
el liquido ambar que lo hará ligar.

Ajos machacados y muñeca fuerte,
que maje con pausa todo el ingrediente,
hasta hacerse un bolo, como de rodar.
Y sobre bandeja, con algo de suerte,
se quedara quieto. Luego hincarle el diente
y un laxante bueno para terminar.


Tras esta sucesión de nefastos aconteceres, deberíamos proponer al mes de Mayo como Mes non grato para la Poesía.

Rafael Valero, Oseas: descanse en paz

lunes, 25 de mayo de 2009

José Miguel Ullán (otra voz suspendida...)

Aún lloramos la marcha de Mario Benedetti cuando otra voz (esta vez más hermética, pero voz profunda, personal y sincera) también queda en suspenso (no digo que callada porque su palabra sigue viva para cuantos se acerquen a ella). Es como si esto de la crisis quisiera también alcanzar a la Poesía.

Cuando un poeta nos deja (lo diré siempre) no hay mejor homenaje que continuar leyendo su obra, ahondando en ella... Así sabremos que todavía nos acompaña y que su presencia puede aún emocionarnos, reconfortarnos, inquietarnos...; puede hacer que, en definitiva, nos sintamos más vivos.

(PARA ACERCARSE MÁS AL POETA JOSÉ MIGUEL ULLÁN, RECOMIENDO UNA VISITA A "LA POSADA DEL SOL DE MEDIANOCHE" Frases para Ullán). Sin duda, una aportación interesante y cargada de sustancia.

sábado, 23 de mayo de 2009

¿Qué es poesía?

La pregunta, que ya se hacía en el s/ XIX Gustavo Adolfo Bécquer, continúa vigente en el alma de muchos poetas (o aspirantes a ello), sin que, por regla general, las respuestas dadas por unos y por otros sean unánimes. Y no es que éstas se diferencien en pequeños matices sino que, por lo común, suelen ser bien diferentes y hasta antagónicas.
Traigo esto a colación a raíz de las declaraciones de Antonio Gamoneda respecto a la poesía del recientemente fallecido, Mario Benedetti. Si sus palabras han sido fielmente recogidas por los medios de comunicación, lo que ha dicho Gamoneda es lo siguiente: "Era un ser admirable pero él utilizaba un lenguaje normalizado, el lenguaje de la comunicación coloquial que, aunque lo respeto muchísimo, no lo comparto.” Para continuar: "La palabra [meramente informativo?]* se puede encontrar en las columnas de periódicos, en televisión y hasta en los púlpitos, pero la poesía para mi es otra cosa, no es un pensamiento reflexivo ni discursivo."
Tales declaraciones han dado origen a una de esas batallas dialécticas que, de cuando en cuando, suelen darse en los cenáculos literarios entre partidarios de unos y defensores de otros. (¡Y yo que, en mi inmensa ingenuidad, pensé que estas cosas habían quedado olvidadas tras Lope, Góngora y Quevedo...!)
No entro a juzgar si las palabras de Gamoneda son o no oportunas; y, menos, si son o no atinadas y cargadas de razón. Creo, sin embargo, que la poesía puede estar en ese lenguaje normalizado, coloquial, discursivo, o en el hecho de dar forma a un pensamiento reflexivo. Y, que esto no es óbice para que, al mismo tiempo, pueda ser también consecuencia de una tensión máxima del lenguaje; y el resultado de una búsqueda ambigua del poeta, cuyo hallazgo sólo podrá venir dado por la capacidad de respuesta del poema mismo. Gamoneda viene a decir —dice– que respeta, pero no comparte, ese primer concepto de poesía. Y, al expresarlo, podría dar la impresión de que pone esa concepción de la poesía —digamos, intelectual— en un lugar por debajo de otro más excelso, o acaso místico, o espiritual (tal vez podrían añadirse otros calificativos más precisos y que escapan a la torpeza de mi pluma).
Me pregunto por qué no pueden estar ambos conceptos poéticos en un mismo plano, sin que uno —cualquiera de ellos— haya de estar obligatoriamente por encima —o debajo— del otro. Si a fin de cuentas el poema necesita de la participación del lector y éste encuentra respuestas en el espejo del poema en el que puede verse reflejado, ¿a qué, me pregunto, tanto guirigay y dogmatismo?
Yo, después de unos cuantos años intentando escribir poesía, sigo sin saber muy bien cómo definirla en realidad. Como tampoco sé con exactitud por qué comencé a escribir ni por qué sigo escribiendo. Pero una cosa tengo clara: como lector, participo de un concepto y de otro de poesía y disfruto de igual manera con la obra de Gamoneda o Valente, pongo por caso, y con las de Benedetti o Angel González, por ejemplo, sin pararme a pensar cuál de esas formas de expresión y búsqueda de la belleza es más auténtica, ya que, en ambos casos, considero que el poeta ha buscado la verdad en sus palabras. Y, a fin de cuentas, la verdad no es única.





* El "encorchetado" e interrogante son míos

martes, 19 de mayo de 2009

El pulso del poeta

Madura la palabra en el silencio
midiendo la tensión más adecuada,
lo mismo que la flecha en el reposo
de la cuerda del arco,
mientras alguien, mentalmente, calcula
elipses y distancias.

Como la flecha,
la palabra que sale del silencio,
a veces da en el blanco, a veces yerra.

Como el arquero,
así también el pulso del poeta.

domingo, 17 de mayo de 2009

Adiós a Mario Benedetti

La prensa venía dando cuenta, aun de pasada, del crítico estado de salud del poeta, y hace unos momentos, cuando me disponía a echar un vistazo al blog y ver las últimas noticias del día, me encuentro con un flash de urgencia, de las 23,03 h. en el diario El País, en el que se informa escuetamente: "Muere Mario Benedetti a los 88 años en Montevideo".


Hace sólo unos días, en "El cuaderno de Saramago", el premio nobel le dedicaba el siguiente artículo http://cuaderno.josesaramago.org/2009/05/04/benedetti/, en el que proponía la lectura de los poemas de Benedetti como un escudo que lo protegiese frente a la muerte. Por desgracia, cuando ésta llega, no hay conjuros posibles contra ella. Hoy, Benedetti, nos dice adiós. El mejor homenaje que podemos hacerle, por supuesto, es continuar leyendo su poesía.

Aquí, en la voz de Nacha Guevara, gran colaboradora suya en la difusión de algunos de sus más conocidos poemas, dejo uno de ellos.


Descanse en paz.


(NOTA: EN LA ANTERIOR ENTRADA YA ELIMINADA, POR ERROR, ADJUNTABA UNA ACTUACIÓN DE NACHA GUEVARA, PERO EL POEMA QUE CANTA NO ES DEL POETA AHORA LLORADO.)

jueves, 14 de mayo de 2009

La guitarra

Cuando estoy triste y siento que en mis manos
se me acumula la melancolía
vuelvo los ojos hacia la guitarra
que en un rincón, como aquel arpa, espera.
Ajusto la tensión desordenada
que en sus cuerdas depositó el olvido,
y ya afinada, tras un par de acordes,
comienzo una canción.

¡Cuántas veces,
su corazón oscuro de madera,
conjuró la tristeza! ¡Cuántas otras
confirmó la alegría! ¡Cuántas noches,
lejanas de verano,
ebrios de plenilunio, los amigos,
corearon canciones de esperanza.
Por entonces,
mi guitarra sabía de los amores rotos,
y, como la de Juan Pardo,
también lloró conmigo.
Alguna vez, en cambio,
la sátira y la burla vibraron en su vientre,
sumándose en mi boca a una sola sonrisa.

Después el tiempo puso
su reguero de arena entre nosotros,
y cuando volví a ella, ya no me conocía.
Ni mis dedos supieron acariciar sus cuerdas
con la misma ternura de aquel adolescente.
A veces la acaricio, pero nunca
será como antes era.
Mi voz también cambió y no se acoplan.

Ella me desconoce, y yo la extraño.  

Amor de cada día


 [La lectura (Manet) - Museo D'Orsay - París]


Amor que me acompañas cada día
serenamente —fuego cotidiano—,
amor, que de tu mano
me llevas al país de la alegría;
amor, que tan sencilla-
mente me das amor con tu mirada;
amor de madrugada;
de noche, amor; amor de luz, semilla
de más amor, de tiempo enamorado,
de futuro encendido;
por todo lo que, amor, me has entregado;
por lo que juntos hemos compartido;
por el futuro, amor, que cada instante
vamos edificando;
por el tiempo feraz, vivificante,
concordante y solaz que vas fundando;
por todo ello, amor, un día cualquiera
—hoy, por ejemplo— escribo a mi manera
—verbo del corazón—,
estos versos que sólo son razón
de cuanto tú me das cada jornada;
estos versos, amor, apenas nada
con que expresar lo mucho que te espero,
lo mucho que te llamo,
lo mucho que te debo y que te quiero.

(IMAGEN: LA LECTURA, DE EDOUARD MANET. MUSEO D'ORSAY - PARÍS)

martes, 12 de mayo de 2009

Una mano de pintura

Supongo que, a falta de algo mejor que hacer y también a consecuencia de una conversación mantenida ayer con un amigo, hoy me he entretenido en dar una mano de pintura a este cuarto de estar, de manera que, si no más sustancioso en su contenido, sí es posible que haya quedado algo más luminoso y acogedor; claro que para gustos están los colores, que dicen por ahí. En cualquier caso, aquí dejo la reforma con el aviso de siempre: la puerta está abierta a todo visitante y se ofrece te, café y pastas (todo virtual, pero apetitoso) a cuantos lo deseen.

Y ya puestos, por aquello de las asociaciones de ideas y, en este caso concreto, las manos de pintura, he echado una idem (es decir, mano) de una actuación de Serrat (junto a Aute, uno de mis cantautores predilectos) para dar un poco de "vidilla" al nuevo decorado. Aunque reconozco que quizá no sea una de sus mejores canciones, siempre me ha resultado agradable de escuchar. Tal vez porque mis musas anden de vacaciones demasiadas veces...








viernes, 1 de mayo de 2009

Romance de los Arribes del Duero


[Imagen del Duero - fotografía del autor del texto]


Durante unos días, he cambiado este rincón de Verbo y penumbra por la naturaleza abierta de Los Arribes del Duero (en Zamora) o Las Arribes del Duero, (en femenino, si nos situamos en geografía salmantina): un Parque natural a caballo entre Zamora, Salamanca y Portugal, marcado por los cañones formados por el propio discurrir del Duero hacía el país vecino, con el que forma una frontera natural. De esta visita, de la que vuelvo con los ojos repletos de colores y el alma respirando aún la paz de esos parajes salvajes donde sólo se escucha el latido propio de la naturaleza, dejo aquí constancia con un breve romance, escrito un poco a vuelapluma, y en el que pretendo reflejar mis primeras impresiones ante tanta belleza:


Jara, cantueso, retama,
matorral, y abajo El Duero.
En el espejo del agua
recorta el águila el vuelo.
Y en el silencio del campo,
que no llega a ser silencio,
se oye el canto de los mirlos
desdoblándose en el eco.
El viento transporta aromas
de lavanda y de romero,
de tomillo y de genista,
de hinojo, lirio y espliego.
Toda la naturaleza
armoniza ese concierto
con que cada primavera
la vida se suma al tiempo.
Por los cañones, el río
—que es un reptil verdinegro
con escamas plateadas—,
respira la luz muy quieto.
Y en la quietud de la tarde,
cuando el sol se va escondiendo,
el buitre y el alimoche
también se cuelgan del viento
y dejan sobre las aguas
—apenas breve reflejo—
su rúbrica circular
hecha con sombra y acecho.
Pronto llegará la noche
vistiendo su traje negro.
Será el momento del búho
y de la luna en el cielo.
Pero ahora, cuando el sol
quema sus últimos fuegos,
cuando sobre el horizonte
reaparecen los vencejos,
cuando todo, de repente,
multiplica su misterio
en el fulgor del crepúsculo,
nosotros, nos vamos yendo
con el corazón colmado
de este paraje perfecto:
Jara, cantueso, retama,
matorral, y abajo El Duero.


domingo, 26 de abril de 2009

Mis Dulcineas de Melque (Exposición de Romeral)


Ayer, 25 de abril, tuve la suerte de asistir a la inauguración de la exposición pictórica y escultórica que, en la iglesia visigótica de Santa María de Melque (s/ VII), estará abierta al público hasta el 26 de julio próximo. Su autor es José Luís López Romeral, Romeral, de quien tengo la inmensa suerte de ser amigo desde hace más de treinta años. Durante todo este tiempo, he podido asistir desde una posición privilegiada a su evolución permantente como pintor, marcada por un continuo afán de investigación en nuevas formas, desde el expresionismo hasta la abstración, pasando por la figuración o el realismo mágico.

La exposición que nos ocupa, que parte del arco visigótico de la iglesia de Melque, como elemento unificador de cada uno de los cuadros, está ubicada en el término municipal de San Martín de Montalbán (Toledo), cuna de Romeral, y es una continua variación de la dama Dulcinea de Melque, personaje deudor de la Dulcinea de Cervantes, pero, también, con una vida propia que se multiplica en la infinitud de variantes que el pintor le confiere.

Creo que es una excelente oportunidad para que, todos aquellos que puedan, se acerquen a visitar esta exposición, donde, además de disfrutar de la misma, podrán hacerlo de la belleza de ese singular monumento que es Santa María de Melque y de los parajes en los que se halla ubicado.



sábado, 25 de abril de 2009

No sólo de versos vive el hombre


No sólo de versos vive el hombre. Por eso, hoy, sábado 25 de abril, con la noticia en todos los periódicos (deportivos o no) de la sanción de diez partidos al defensa Pepe, del Real Madrid, consecuencia de su deplorable actuación y agresión a Javier Casquero, jugador del Getafe, en el último partido disputado entre ambos equipos, me voy a permitir hablar del asunto, simplemente, porque me gustaría dejar aquí mi opinión al respecto.

Vaya por delante que, aunque no forofo, sí me gusta el fútbol; y, aunque no hincha, sí soy simpatizante del equipo merengue, pero, sobre todo, me gusta el fútbol y muchos otros deportes cuando lo que se dilucida en un partido es un duelo de ingenios entre dos escuadras, en el que se ponen en marcha técnicas individuales, tácticas colectivas y, sobre todo, un afán de competición “deportivo”, sin arteras artimañas ni juego sucio.

Es cierto que, hace mucho, los intereses en el deporte en general van mucho más allá de los meramente deportivos; que los clubs se juegan muchos millones en cada competición y el hecho de pasar una eliminatoria más o quedar campeón de alguno de los trofeos que se disputan a lo largo de una temporada pueden equilibrar sus arcas, muchas veces maltrechas debido a lo desorbitado de las fichas de ciertos jugadores (por supuesto, me estoy refiriendo, sobre todo, a los equipos “grandes”, entre los que, naturalmente, ocupa un lugar destacado el Real Madrid). Pues bien, estos intereses, ajenos a lo que es en sí mismo el espíritu deportivo, pueden llevar en ocasiones a comportamientos poco edificantes que llegan a desequilibrar un partido y, en consecuencia, significan el pase de una eliminatoria o hacen posibles unos puntos imprescindibles para la obtención de un campeonato: simular penaltis o actuar al filo del reglamento pueden ser parte de tales ardides. En ningún caso debería ser admisible, pero en este mundillo, en general, los propios jugadores, entrenadores, directivos, hinchas… lo ven desde hace ya mucho como algo “natural”, aunque siempre protesten tales acciones cuando es el contrario quien las comete. No es, sin embargo, justificable en ningún caso cualquier agresión que se cometa en el campo, por mucho que se pueda argüir que, en el propio fragor de esas batallas, cualquiera puede llegar a perder los nervios por unos momentos, suficientes como para dar un puñetazo a un contrario o partirle la pierna, si llega el caso, en una entrada malintencionada. Lo de Pepe, el otro día, supera cualquiera de estos supuestos. No sólo hizo un penalti de libro, sino que, con el contrario en el suelo, lo lanzó dos buenas patadas con la mayor de las alevosías; después, ya puesto, soltó una bofetada a otro jugador getafense y mostró en todo momento una actitud chulesca y barriobajera, indigna de alguien que defiende una camiseta como la del Real Madrid, mejor club del siglo XX, según nominación de la FIFA.

Hasta aquí, los hechos. Después, ha venido el arrepentimiento público del jugador, sus disculpas al contrario agredido. Y la sanción ejemplar de diez partidos. Podrían haber sido más, pero es lo que ha decidido un Comité habilitado para imponer la necesaria disciplina. Más o menos, todo normal. Lo que me lleva a esta reflexión son las declaraciones del presidente en funciones del Madrid, el señor Boluda, en la portada de Marca de hoy, en las que afirma que “La sanción es una salvajada”, actitud que —me parece a mí— ayuda muy poco a que la actuación de jugadores y demás actores deportivos discurra por cauces donde la ética profesional y deportividad sean conceptos predominantes. Me hubiera parecido mucho más razonable que, en este caso, el Madrid —pero en todo caso, cualquier otro club que pueda pasar por una situación similar— se hubiera adelantado a la sanción y motu proprio ya hubiese adoptado medidas disciplinarias ejemplares, en lugar de intentar poner paños calientes y justificar lo injustificable. Gestos así son los que hacen que un club grande, como el Real Madrid, vaya empequeñeciéndose y, también, aunque esto no debe tener mayor importancia, el que aficionados como el que suscribe vayan perdiendo interés por este deporte.

jueves, 23 de abril de 2009

El corazón del agua (Pedro Tenorio)


Pedro Tenorio, madrileño —de igual nombre que el célebre Arzobispo de Toledo, nacido en Talavera en 1328, con gran influencia en la corte de Juan I, allá por el siglo XIV—, llegó a Talavera de la Reina en los primeros años 80, y, desde entonces, con algún breve paréntesis, ha residido en esta ciudad, integrándose plenamente en ella y participando en su vida diaria como cualquier otro talaverano. Profesor de literatura, tiene publicados diversos trabajos teóricos en torno a ésta. Como poeta, su libro Muertos para una exposición [Colec. Melibea. Talavera de la Reina 1984] , fue accésit del Premio Rafael Morales en el año 1983. Su poesía denota una gran sensibilidad y poder de sugerencia, así como una capacidad de observación que se refleja, desde su particular óptica, en sus versos.

Al disculpar su asistencia al acto, debido a un imprevisto, Joaquín Benito de Lucas, último autor programado, Pedro, fue el tercer y último interviniente en este II Encuentro en defensa del Tajo y del Alberche, con el poema El corazón del agua, del que aquí comparto unos versos con cuantos se asomen a esta bitácora:



EL CORAZÓN DEL AGUA



Mirad la dolorosa luz callada,
la opacidad de luz que ocupa el río.
Así yo hoy le contemplo:
doloroso y arcilla
dibujado en mis ojos.
Así el dolor me late y me transcurre.

Ved cómo agostan turbios
los meandros que antes eran cauce
del agua ensimismada en la alegría
de cada primavera.

martes, 21 de abril de 2009

La mirada del río (Sagrario Pinto)


Tal como indiqué en la anterior entrada, iré dejando aquí los poemas que se leyeron el domingo, en el II Encuentro en defensa del Tajo y del Alberche. Hoy, le toca a Sagrario Pinto, talaverana dedicada a la enseñanza (a mí me gusta decir maestra), y poeta, de voz y sensibilidad muy particulares, que ha sabido reflejar en su libro Las miradas [Colección poesía. Editado en 2003 por el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert] la memoria de sus primeros años, donde el Tajo viene a desempeñar un destacado papel.

Sagrario nos contó en su introducción que su bisabuelo fue uno de los trabajadores que perdió la vida en la construcción del Puente de Hierro, de Talavera, en los albores del siglo XX (éste de la fotografía), y realizó una selección de ese gran poema que es La mirada del río para compartir con los asistentes en este acto de reivindicación. Aquí queda el texto, para quien quiera disfrutarlo:


LA MIRADA DEL RÍO


Al vuelo de los ojos,
reconozco las manos
que tienden las imágenes
en la cuerda del tiempo.

La mirada
se inventa los paisajes:
dibujo de la garza
en la ciudad del río
que construye su casa
y se detiene
y mira
por ventanas abiertas
donde la claridad
escapa de las sombras
por el hueco que deja
la urdimbre de los sueños.


Haremos limonada
por las tardes.
Lloverá como siempre
sobre los bastidores,
punto de cruz, de sombra,
punto de medio punto,
los bodoques bordados
para adornar las sábanas
de la noche de bodas.

Por entonces escribo
con pluma y palillero
y sostengo en mis manos
papel secante rosa.
Fina caligrafía,
el cuerpo de la letra
con distintos grosores.
¿En dónde debo, madre,
trazar la línea fuerte?
El vientre de la ce
es la luna menguante
y las carpas colgadas
parecen signos gráficos.

Una noche yo sueño
que voy en bicicleta
a descubrir ciudades
en el agua.
Invoco la llegada
de las lluvias.
Una vecina grita
que se desborda el Tajo
y el Alberche se crece,
harto de ser comparsa,
y no hay barcas,
ni balsas
ni tablones.

El barro en los alfares
se deshace,
sepulta los tinteros
y las ánforas,
las pilas bautismales
que espera el arzobispo
de Toledo.
Sólo sombras recorren
las calzadas del agua
para secar la tierra
con sus brazos.

Pero la hierba crece.
Volvemos al colegio
y damos un rodeo
antes de traspasar
la verja del jardín
que desparrama
lilas por la acera.
Un aroma dulzón
adormece la calle.
El corazón
nos late sin sosiego
después de haber tocado
el llamador de bronce
de la casa del tísico,
lugar impenetrable
que guarda al apestado
y nos defiende
de la trampa mortal
de su respiración.

Abril se deshilacha
con los primeros grillos.
La luz amarillenta
nos vigila
mientras cortamos juncos
junto al río
para colgar las ancas de las ranas.

Llegan los camiones.
Resuena el traqueteo
de oxidados volquetes
que sin cesar engullen
guijarros, limo, grava,
piedras multicolores,
arcilla, arena, agua,
ofrendas para el vientre
de las hormigoneras,
máquinas insaciables
y terribles.

Agonizan los álamos
y brotan las moreras.
Intercambiamos cromos
por gusanos.

Dejamos de bañarnos en el río,
de pasear alegres por el puente
que ya se desmorona
por sus ojos
de río hospitalario,
río-madre
que siempre nos protege.


¿Qué será de nosotros?
No sabemos gran cosa del futuro.
Pero la luz
nos muestra su hendidura.
Luz herida de abril
que dibuja las manos
que se mueven
como velas de barcos
mecidas por el viento.


Reconozco las manos
sensitivas y fuertes.
Manos calculadoras
y románticas,
capaces de secar
las lágrimas de un niño
y amenazar a otro
con el índice.

Soportes de palabras,
contadoras de fábulas.
Manos conciliadoras
y balsámicas
que alientan el deseo
de conquistar el mundo.

Manos de la nostalgia
y el regreso,
que volverán un día
a bañarse en el río.