Rastros (Busca por aquí cualquier entrada con palabras-clave):

martes, 22 de mayo de 2018

Última lectura del curso en la Cerdán: Miguel Argaya

[Imagen tomada de la página de Editorial Devenir]


El próximo jueves, 24 de mayo, a las 20 horas, el poeta valenciano, afincado en Talavera de la Reina, Miguel Argaya, cerrará el ciclo de lecturas poéticas de este curso en la Galería Cerdán, con la presentación de su último libro, Práctica del amor platónico. 

Una lectura que recomiendo a cuentos degustadores de la buena poesía puedan asistir, y que yo, por razones ajenas a mi voluntad, pero inaplazables, tendré que perderme en esta ocasión. 

Desde aquí vayan mis mejores deseos para el poeta y un fuerte abrazo a los anfitriones, Sara y Manolo, y al coordinador de estas lecturas, el también poeta, Pepe Pulido. 

viernes, 11 de mayo de 2018

Mi presentación de "Sustento de otra música", de F. Castaño.


[© Barri]




            Ayer, como anuncié, presentamos Sustento de otra música, de Francisco Castaño. Esta fue mi intervención.

            Buenas tardes a todos:

            Una vez más tengo el placer de acompañar a Francisco Castaño en la presentación de un nuevo libro suyo en Talavera. Y esto, que para mí es un verdadero honor, no sé si no será una cruz para ustedes, que vienen a conocer los últimos versos de Paco. ¿Por qué lo digo? Pues porque supongo que les gustaría ver caras nuevas y escuchar otras voces. Lo de Paco y yo desde hace unos años, en esto de la presentación de libros, es algo así como el cartel que ha tiempo formaron Joselito y Belmonte, o Paco Camino y El Viti, o Palomo Linares y El Cordobés. (Y perdonen el símil taurino de boca de alguien que no es aficionado a la Tauromaquia, sino todo lo contrario). El caso es que, como digo, no es la primera vez que presento un libro suyo, al igual que él ha presentado más de un libro mío, algo que, esencialmente, responde a la amistad que compartimos.

            Eso sí, procuraré que esa amistad no me nuble el entendimiento, de modo que pueda hablarles de este Sustento de otra música con la mayor objetividad de la que sea capaz; algo que, por otra parte, me será difícil, pues desde que publicase su primer libro, Breve esplendor de mal distinta lumbre, allá por el año 1985, y mucho antes de conocerle personalmente, yo ya era un incondicional de su poesía.

            El libro que hoy presentamos es el decimoquinto del autor en Hiperión, y a estos hay que sumar otros tres poemarios y un libelo —si las cuentas no me fallan— publicados en otras dos editoriales, lf ediciones, de Béjar y Point de Lunettes, de Sevilla, lo que da muestra de su amplio bagaje creador.

            Tras los poemarios Avisos y cautelas (2008), Una mirada que se compromete (2015), De mi cartera de valores (2016) o el libelo Ni como alivio ni como consuelo (2013), en los que de manera cruda y directa denuncia las trampas del poder, la miseria moral y la falta de ética en buena parte de nuestra sociedad, el libro que ahora presentamos recoge una extensa reflexión sobre la Poesía
Sustento de otra música— y el hecho creador. Así lo hace —tras la dedicatoria, en la que rinde homenaje a Julia, esposa y musa del poeta— en un largo diálogo consigo mismo y con el lector, dividido en cinco partes, escoltadas por un preludio y un posludio. Haré, en esta presentación, un recorrido por cada una de las partes, limitándome a dar algunas pinceladas sobre su contenido y dejando la puerta abierta al propio descubrimiento de cada lector.

            Francisco Castaño se sabe poeta y disfruta del ejercicio de la poesía, tanto en su faceta de creador como de lector. Y así lo viene a manifestar a lo largo de este corpus de versos, donde, por ejemplo, afirma en el poema A un preciso nivel de circunstancia:
                       
                        Y así me quise ver ya para siempre:
                               La mesa y yo a nivel, y el folio en blanco.

            Además, es consciente de que nunca se acaba de plasmar el poema perfecto, viéndose a sí mismo —o mejor, viendo la labor del creador— como labor de Penélope:

                        Es labor de Penélope, la nuestra,
                                Que empieza, una vez más, cada mañana.
                               Porque en el cañamazo del poema
                               Aún no está dicho nada.

                En Nada escapa al silencio de la tarde, de este mismo apartado, se reivindica la importancia de la forma en Poesía
—algo que podría hacerse extensivo a cualquier otra modalidad artística—. Lo trascendental de lo que se expresa nada vale si no se expresa adecuadamente, de tal manera que en el modo de decir ha de respirar la capacidad de emocionar para que el lector se identifique con lo leído. Así lo apunta, de una forma un tanto barroca, algo que no es ajeno a su poesía, en estos versos.

                        Lo que importa es el cómo.
                               Y que al decirlo el yo
                               Que escribe, el mismo gozo
                               Alcance al tú lector.
            Cabría destacarse de esta primera parte —y, en general, de toda su obra— la importancia de la luz, como metáfora, algo que queda patente a lo largo de distintos versos, así como en algunos de los títulos: La primera victoria de la luz, Labor entre dos luces, Esa luz modulada o El crepúsculo a salvo.
           
            El último poema de este primer apartado, En su propio regazo, viene a poner el colofón a la jornada del poeta, cerrando el círculo que comenzara con La primera victoria de la luz. En este se dice:

                        La luz me pone manos a la obra
                                Para darle sentido a nuestra paz.

            Y en el que cierra esta parte,

                        La voz, como la luz, calla y espera.
                               La noche hace brillar sus abalorios.

                La segunda parte, dedicada A la memoria de Gregorio Hinojo, amigo fallecido del poeta, consta de un sólo poema en heptasílabos que supone un canto de amor a la Poesía. En él,  el autor da cuenta de las primeras lecturas de infancia y adolescencia, capaces de captarle desde entonces para el verso. El cierre de este poema me parece que expresa lo que todo poeta hubiera querido dejar dicho en algún momento:

                        Por eso aunque lo piense
                                Acaso no exagero
                               Al decir que por ella
                               Continúo viviendo
                                Si asaetado indemne.
                               Y es verdad que le debo
                               Si mucho porque escribo
                        Más aún porque leo.

                Lo apuntaba antes: el poeta como creador, pero también como lector e indagador en fuentes anteriores donde uno se ve reflejado y que dejan un poso de luz que después se refleja en las propias creaciones, no como plagio sino como diálogo vivo con la tradición.

            En la tercera parte, el soliloquio continúa para dejar apuntes tan lúcidos como en Reparo e invención, cuyo comienzo dice así:

                        No encuentro las palabras
                               Y las busco, y a veces
                               Al buscarlas encuentro
                               —Materia o accidente—
                               Algo mejor que acaso
                               No es lo que conviene.
                               O sí...
           
            Y hasta aquí quiero leer, porque espero que éste sea uno de los poemas elegidos por Paco en su lectura. Me gustaría resaltar, a tenor de estos versos, la gran facilidad —o el mucho esfuerzo— del poeta para reflejar lo que muchas veces es el proceso creador: esa percepción del hallazgo que en ocasiones va más allá de lo que buscaba la razón y que, por no se sabe qué gozoso misterio, viene a aportar una luz nueva en el desarrollo del poema.

            A destacar también de este corpus, Fuente de una futura melodía, una sextina donde, más allá del juego barroco de su composición, deja versos tan contundentes, bellos y certeros como: Toda invención se inicia en el asombro. O Siempre es un acicate darle forma / A las necesidades del azar. O ese cierre, al que, a la estructura propia de la sextina, que remata con un terceto en verso blanco, él le ha añadido un verso más, resumen luminoso del poema, que recoge las seis palabras claves de la composición:

                        Porque el asombro colma toda espera
                               Cuando el azar compone con la voz
                               La forma que en hallazgo desemboca:
                               Asombro, espera, azar, voz, forma, hallazgo.

            Una idea que late a lo largo de todo el poemario —y a la que ya he hecho alusión antes— es la que apunta a la necesidad de atención a la forma; es decir, no el qué se dice (que, por supuesto, es importante) sino el cómo se dice. Así se expresa en Al compás de un sinfónico alfabeto:
                                  
                        Importa lo que dicen las palabras
                               Tanto como su pulso al escribirlas.
                               Al fin y al cabo lo que dicen tiene
                               Mucho que ver con cómo se armonizan.

                La cuarta parte vuelve a estar dedicada a otro amigo fallecido, Tino Barriuso, y, al igual que la segunda, la compone un sólo poema, otro romancillo que describe el proceso creador, a partir de ese primer verso, muchas veces "regalo de los dioses", al que debe seguir una obligada tarea de rigor y paciencia, como bien  afirma. Al mismo tiempo se desmonta la idea, bastante común entre ciertos poetas, de que la Poesía sólo se escribe cuando Ella quiere, como si fuera un arcángel capaz de aparecerse e iluminar al escribidor.

                        Porque contrariamente
                               A lo que algunos piensan,
                               No es verdad que se escriba
                               Cuando el azar lo quiera...

                Si la primera parte se iniciaba con el poema titulado Primera victoria de la luz, la quinta lo hace con Redención del crepúsculo. Y es que,

                        Entre la luz primera y la luz última,
                               El día se me ofrece como esbozo
                               De un posible poema.

            En esta última parte Francisco Castaño viene a rendir homenaje a los poetas a los que admira y a los que siempre vuelve: un largo rol que va desde Horacio o Virgilio hasta Gil de Biedma o Aníbal Núñez —poeta éste fallecido tempranamente, amigo de Paco—, y en el que no faltan nuestros clásicos del siglo de Oro ni los de las Generaciones del 98 y el  27.

            Introduce también, en este nuevo corpus, uno de los temas esenciales en la Poesía universal, la muerte. Y lo hace con su peculiar y aguda manera de mirar. Así, afirma que lo que le importa de la muerte no es que tenga que llegar, sino el hecho de guardar la compostura ante ella cuando llegue. También se pregunta qué será de sus versos tras su muerte... para venir a responderse, con toda lógica, que poco podrá importarle cuando ya no esté para conocer de su olvido o permanencia.

            Por último, Final, el poema que cierra el libro, apela a la necesaria comunión entre autor/lector, sin el cual la labor creadora no alcanza su verdadero sentido.

            No quisiera terminar mi intervención sin destacar que Sustento de otra música muestra una labor serena, reflexiva, amable y cargada de conocimiento. Los poemas, escritos con esa difícil sencillez, que decía Juan Ramón, son ejemplo de lucidez e invitan a la reflexión y el gozo. En resumen, un libro fiel a la vocación del autor como poeta clásico —en el mejor sentido del término—, en diálogo permanente con la tradición, que no sólo gustará a aquellos que escribimos o se dedican a cualquier otra forma de creación, donde por fuerza podremos vernos reflejados, sino que conquistará el corazón de todo buen lector de Poesía. Lo podrán comprobar cuando él, a continuación, nos muestre una selección de poemas. Y, más aún, cuando ustedes en casa, tranquilamente, degusten estos versos.

            Muchas gracias.                                   

viernes, 4 de mayo de 2018

Presentación de "Sustento de otra música", de Francisco Castaño



Dicho queda: el próximo jueves, 10 de mayo, a las 19 h., en el maravilloso marco que es la Biblioteca Niveiro - Alfar El Carmen, estaremos acompañando a Francisco Castaño en la puesta de largo en Talavera de su último libro, Sustento de otra música, una verdadera delicia que todo buen degustador de Poesía no se puede perder. A todo el que tenga ocasión de ir le pido que no se lo pierda. Y, sobre todo, que lea el libro, decimoquinto del autor en Hiperión. 

Como adelanto, me permito dejar aquí uno de sus poemas: 

APACIBILIDAD EN UN SUSPIRO

No sé por qué nos gusta de la vida
Añorar lo que nunca nos ha dado, 
Como si lo vivido no tuviera 
Más consistencia que lo que soñamos. 

Por eso existe la literatura. 
Porque nos abastece de un pasado
Que acaba siendo uno en la memoria
Con nuestra realidad como relato. 

martes, 24 de abril de 2018

Celebrando el Día del Libro


Ayer, celebrando el Día del Libro, ofrecí una lectura abierta en el I.E.S. P. Juan de Mariana, de Talavera de la Reina. Desde aquí quiero dar las gracias a Pablo Rojas, profesor de Literatura que me invitó, así como a todos los asistentes, por su acogida y atención durante la lectura.

Como prueba del acto, comparto una de las fotos que me hizo mi cuñado Mariano, momentos antes de comenzar mi intervención.

Galería Cerdán: Laura Gómez Recas



El próximo jueves, 26, a las 20 h., enmarcada en el ciclo de poesía 2018 de la Galería Cerdán, Laura Gómez Recas ofrecerá una lectura de su obra. Recojo a continuación la nota a los Medios emitida por la Galería: 

Laura Gómez Recas en el recital de abril del Ciclo de Poesía de la Galería Cerdán


El próximo jueves día 26 la Galería Cerdán presenta a Laura Gómez Recas dentro del Ciclo de Poesía en un acto que comenzará a las ocho de la tarde. La poetisa madrileña es licenciada en Ciencias de la Información, Periodismo (UCM). Es postgrado por ESIC en Marketin Internet y Social Media y ha publicado narrativa y poesía en numerosas antologías y revistas especializadas.

Es autora de tres títulos de poesía: Delante del espejo, Colección Pliegos de Ítaca (Ámbito Cultural de Valencia, 2011); Llámame azul (Ed. Quadrivium, 2012); y “Huella de un caz / Pegada duma canle”, poemario bilingüe, Colección O Roibén (Lastura Ediciones 2014). Colaboradora de diversas publicaciones y colectivos lietarios, Gómez Recas mantiene una página en Internet titulada Hortus Liber.

Se trata del penúltimo recital de esta temporada del Ciclo de la Galería Cerdán que coordina el también periodista y poeta José Pulido Navas. Como se sabe, la entrada es libre.

viernes, 13 de abril de 2018

Cancioncilla de amor



[El Beso, Klimt - Colección Belvedere]

A solas por esos mundos,
huérfano de norte y sol,
como un ciego a la deriva,
yo.

A solas entre la gente,
palideciendo la luz,
como un arcángel sin rumbo,
tú.

A solas por los caminos,
destinados al asombro
pero ajenos al encuentro,
nosotros.

Y al fin, en la encrucijada
donde la vida no espera,
tú y yo en el mismo camino,
pareja. 



sábado, 24 de marzo de 2018

Soy el soneto

[El Parnaso - Raphael]


El 9 de octubre de 2010 publicaba el poema de hoy en una primera versión*. Tras leer los magníficos artículos que Beatriz Villacañas ha venido escribiendo en ABC sobre tan insigne forma poética, vuelvo a traerlo aquí, aunque, en este caso, en una nueva y definitiva versión, a la que llegué tras pasar por unas cuantas en el camino. Creo, sinceramente, que el poema ha salido ganando: 

Boscán me apadrinó. Fue Garcilaso 
quien me adornó con mis primeras galas. 
Lope trenzó magníficas escalas 
para alzarme con él hasta El Parnaso. 

Con Quevedo viví la vida al raso: 
por las buenas, y, a veces, por las malas. 
Y me crecieron poderosas alas
--Aldana, Calderón...-- sin ser Pegaso. 

Góngora dejó en mí, como ninguno, 
fulgente oscuridad, otro venero. 
Y renací de manos de Rubén. 

Soy Hernández, Machado y Unamuno. 
Y Lorca. Y Juan Ramón. Y Blas de Otero.
He sido, soy, seré. Todo va bien.



* Por un lapsus del autor, en esta primera versión, figura Gracián en vez de Boscán, verdadero introductor, junto a Garcilaso, del soneto en el panorama literario español




jueves, 22 de marzo de 2018

Presentación de "Tiempo compartido", de Ángel Ballesteros



Mañana, 23 de marzo, a las 19,30 h., en la Biblioteca José Hierro, de Talavera de la Reina, estaremos acompañando al poeta y amigo Ángel Ballesteros en la presentación de Tiempo compartido, núm. 19 de la colección Cuadernos de Humo que desde Brooklyn dirige con tan buena mano y generosidad Hilario Barrero. 

Cuantos vivís en Talavera, o cerca, o estáis casualmente por estos pagos quedáis formalmente invitados a este evento. No saldréis defraudados. Eso, seguro. 

martes, 20 de marzo de 2018

Galería Cerdán: Monica Gabriel y Galán

[Imagen tomada de la Red]

Pasado mañana, en Galería Cerdán, de Talavera de la Reina, nueva lectura del Ciclo de Poesía 2018. Traslado la nota de la Galería informando del acto: 

Mónica Gabriel y Galán pone en escena su poesía en Galería Cerdán

Mónica Gabriel y Galán vuelve a la Galería Cerdán para poner en escena su poesía el próximo jueves día 22 del corriente mes de Marzo. La autora, que alcanzó gran popularidad como miembro del grupo musical Objetivo Birmania, suele ofrecer interesantes recitales que interpreta como si estuviese sobre un escenario teatral. Eso ocurrirá a partir de las ocho de la tarde como tercera entrega del Ciclo de Poesía que organiza la Galería y que coordina el periodista y poeta José Pulido Navas.
La obra poética de Gabriel y Galán está recogida en antologías, premios, prensa especializada, letras de canciones, instalaciones... Vayamos por partes (2010), Treinta poemas de amor sin una canción desesperada (2013) y Malditas flechas amarillas (2017), estos dos últimos con la editorial Tócala Sam. Algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés por la editorial Blurb y la Universidad Greensboro de Carolina del Norte, el Círculo de Bellas Artes de Madrid o el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, han sido testigos de sus lecturas o acciones poéticas.
Entre otras curiosidades, en 1978 fue Premio Nacional infantil de cuento Día del Libro; en 1983 entró a formar parte del grupo musical Objetivo Birmania; en el año 2003, integraba el grupo de acción poética mOma junto con el artista plástico Manuel Rufo, y ha tenido profesores como Alejandro Gándara, Juan José Millás, Luis Araújo o Chantal Maillard.
Es socia fundadora y parte activa de la agencia de redacción Entrecomillas, desde hace más de una década, especializada en temas culturales. Respecto a este trabajo le gusta provocar comentando: “soy, como vulgarmente se dice, una negra, pues escribo por encargo y otros firman lo que yo escribo”.
Ha vivido en Toledo, Miami, Buenos Aires y actualmente en Madrid; se entiende mejor con los animales que con las personas y es deportista sin ánimo de llegar la primera.

sábado, 10 de febrero de 2018

Soliloquio (Romance vespertino)

[Atardecer en Benidorm © A. C. G.] 


El mar, las rocas, el viento...
seres sin alma que habitan
en el corazón del tiempo
discurren a la deriva.
Y, sin embargo, el salobre
gusto del mar, la caliza
composición de la roca,
y el viento, que arremolina
su galope en las corrientes,
hablan conmigo, me miran
cuando les hablo y les miro,
sin saber que se limitan
a no ser: seres ajenos
al ser que soy y se aproxima
a la nada que aún no soy
mientras abrazo la vida.

En tanto la luz, ajena,
se propone en perspectivas
diferentes. Y mi sombra,
parte de mí, se perfila
en otro yo que no sabe
que yo sé que en sí termina
cuando la tiniebla invade
el ámbito que lo habita.

Soliloquios que en la tarde
pergeño, al tiempo que gira
el mundo, ajeno a las rocas,
al mar, al viento, a quien pisa
este paisaje y se piensa
que antes o después... un día
será una ausencia y el hueco
que hoy su cuerpo determina.
Ya anochece. El horizonte
se borra con la neblina
y la noche pone un velo
de sombras en las pupilas
de quien escribe estos versos
y de aquel que se los dicta.
El mar, las rocas y el viento
hablan conmigo. Respiran.